La violencia contra mujeres en Honduras lejos de disminuir ha aumentado durante el estado de excepción.
Denunció hoy la directora del Observatorio Nacional de la Violencia del Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad (ONV-IUDPAS) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Migdonia Ayestas.
La licenciada en pedagogía con diplomado en violencia social y una especialidad en Suecia, reflexionó que, aunque el estado de excepción se ha mantenido por 532 días, la violencia contra la mujer persiste.
La población percibe inseguridad y no se siente segura siquiera de ir al parque o permanecer en un espacio público, lamentó.
Las muertes de mujeres no cesan en Honduras, suman más de 90 las féminas asesinadas en el presente año.
Un condenable suceso más reciente se registró la madrugada de hoy en La aldea Brisas de Jacuala, Olanchito, Yoro, donde una madre y sus dos niñas fueron ultimadas con extrema saña por desconocidos armados con machete.
El Conadeh refirió además que el 95 por ciento de los casos permanece en impunidad, lo que significa que la mayoría de los perpetradores no enfrentan consecuencias legales por sus acciones.
Esta falta de justicia, no solo niega a las víctimas y sus familias el derecho a la verdad y la reparación, sino que también envía un mensaje preocupante de permisividad hacia la violencia de género.





