San Pedro Sula, Honduras. La búsqueda de 24 personas secuestradas en Baracoa y el Crique Las Marías se intensificará esta semana mediante operativos acuáticos, en un intento desesperado por encontrar algún rastro de los desaparecidos.
Operativos y Presunciones
Las autoridades, encabezadas por el director de la Policía, Juan Aguilar Godoy, informaron que en la búsqueda contarán con el apoyo de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) y de la Fuerza Naval de Honduras. Equipos especializados, incluyendo lanchas, buzos y tecnología avanzada como escáneres, serán desplegados en los ríos Ulúa y Chamelecón, así como en las costas de Puerto Cortés. La principal teoría es que los cuerpos podrían haber sido arrojados al mar o a estos ríos, siguiendo un modus operandi de una de las organizaciones criminales involucradas.
Contexto del Secuestro
El 10 de junio, José Octavio Sosa Méndez, hermano del narcotraficante extraditable José Rafael Sosa Méndez, fue secuestrado junto a sus nueve guardaespaldas en Baracoa. Una semana después, el 17 de junio, 14 vecinos de la aldea Crique Las Marías fueron privados de su libertad en un acto de represalia relacionado con el primer secuestro. Según las investigaciones de la Policía, esta ola de desapariciones es parte de una vendetta entre dos bandas del narcotráfico que operan en la región.
Los atacantes, vestidos de militares, incendiaron propiedades y motocargas en la comunidad, lo que forzó a los habitantes de la aldea a abandonar sus hogares bajo amenazas de muerte. Aguilar Godoy sostiene que estos secuestros y desplazamientos forzados son consecuencia directa de un conflicto entre organizaciones delictivas por el control de actividades de narcotráfico y narcomenudeo.
La Venganza entre Narcotraficantes
Juan Aguilar Godoy confirmó que la desaparición de José Octavio Sosa Méndez y de los vecinos de la aldea Crique Las Marías está vinculada a una serie de eventos violentos relacionados con narcotraficantes en la zona. Estas acciones son vistas como represalias dentro de una guerra entre bandas que se desató tras un supuesto acto de violación que resultó en la muerte de una persona.
El contingente policial de 200 agentes continúa la búsqueda por tierra sin éxito hasta el momento. Sin embargo, las autoridades están decididas a utilizar todos los recursos disponibles para resolver estos casos y llevar tranquilidad a las comunidades afectadas.
Esta situación ilustra la brutalidad y la complejidad de la violencia relacionada con el narcotráfico en Honduras.





