El precandidato presidencial del Partido Liberal de Honduras, Jorge Cálix, ha defendido vehementemente que las curules del pleno del Congreso Nacional pertenecen al pueblo que votó por ellos en los comicios generales de noviembre de 2021. Cálix, quien fue el diputado más votado en la historia política de Honduras con 229,245 votos, criticó a la junta directiva actual, calificándola de haber salido por «chingaste electoral».
“Me causa risa ver que diputados que salieron por ‘chingaste electoral’ estén queriendo tomar butacas que son del pueblo, y más aún que quien lo promueve es alguien que fue electo de manera ilegal”, afirmó Cálix. Aseguró que él y sus compañeros defenderán esas curules, subrayando que no votaron por el partido Libre, sino por su persona, quien obtuvo el mayor número de votos en la historia del país.
Cálix enfatizó su compromiso de trabajar con los liberales de cada departamento, pueblo y aldea del país para lograr la unidad del Partido Liberal, al cual considera la esperanza del pueblo hondureño para desplazar al partido de gobierno actual, al que acusa de sembrar odio y gobernar con incapacidad.
Ante las acusaciones de ser un «Caballo de Troya» en las filas del Partido Liberal, Cálix declaró: “Debo aclarar de una vez por todas a todo el liberalismo de Honduras y es que yo no soy ningún ‘Caballo de Troya’ en el Partido Liberal, porque yo trabajo y trabajaré independientemente de las elecciones internas de marzo de 2025, para que la banda presidencial del 27 de enero 2026 sea puesta en el pecho de un liberal”.
El precandidato reafirmó su compromiso de trabajar incansablemente para que el Partido Liberal vuelva a ganar las elecciones, prometiendo que la bandera rojo, blanco y rojo vuelva a ondear en lo más alto de Casa Presidencial, siguiendo el legado de Francisco Morazán.
Cálix también criticó al partido de gobierno por tomar decisiones erradas y no corregirlas por orgullo, generando crisis y caos. Aclaró que sus críticas están dirigidas a las autoridades del gobierno y no a los simpatizantes del Partido Libertad y Refundación (Libre), quienes, según él, también fueron “engañados y decepcionados”.





