TEGUCIGALPA. La grave situación de extorsión que enfrenta el sector transporte en Tegucigalpa ha alcanzado niveles insostenibles, según el dirigente del transporte, Jorge Lanza. Actualmente, unas 10 rutas han dejado de operar por completo, cuatro funcionan de manera parcial, y seis empresas han cerrado sus puertas debido a esta problemática.
Jorge Lanza reveló que los transportistas están pagando alrededor de 30 millones de lempiras mensuales a los extorsionadores en la capital. Este gasto exorbitante está afectando seriamente la viabilidad del sector. «Ya no tenemos dinero. Hasta la alcaldía está imponiendo multas», comentó con frustración.
El dirigente explicó que algunas personas se han aliado con los extorsionadores, cobrando una mensualidad además de una prima de más de 100 mil lempiras que deben pagar aparte. Esta carga financiera adicional está asfixiando aún más a los transportistas.
Las rutas que cubren el Bulevar Fuerzas Armadas han tenido que suspender sus operaciones debido a la falta de protección. Lanza criticó al gobierno por no brindar seguridad a las unidades de transporte y por no tomar medidas efectivas contra la extorsión. «No sabemos con quién estamos hablando, si con el criminal o con quien nos dará protección», expresó, destacando el miedo de las víctimas a denunciar por temor a convertirse en investigados.
Lanza también señaló que los diputados del Congreso Nacional parecen indiferentes a la problemática del transporte. Además de ser víctimas de extorsión, los transportistas enfrentan asaltos diarios en sus unidades. «La seguridad del Estado es solo una llamarada de tusa, no dan la protección necesaria para evitar la extorsión», afirmó.
Cifras Alarmantes de Inseguridad
De acuerdo con el dirigente del transporte, se registran entre 20 a 25 asaltos diarios en las diferentes rutas que cubren la capital. Esta situación no solo pone en riesgo la integridad de los conductores y pasajeros, sino que también agrava la crisis económica del sector, ya que los robos constantes incrementan las pérdidas.
La Necesidad de una Solución Integral
La extorsión y la inseguridad en el transporte público de Tegucigalpa requieren una respuesta urgente y coordinada por parte de las autoridades. Es imperativo que se implementen medidas de protección efectivas y que se brinde apoyo a los transportistas para que puedan continuar operando sin el constante temor de ser extorsionados o asaltados.
El sector transporte es vital para el funcionamiento de la ciudad y la vida diaria de sus habitantes. La falta de rutas y la inseguridad afectan a miles de personas que dependen del transporte público para llegar a sus destinos. Es crucial que el gobierno y los legisladores actúen con celeridad para abordar esta problemática y restaurar la seguridad y la confianza en el sistema de transporte.
Conclusión
La extorsión y la inseguridad han puesto al borde del colapso al sector transporte en Tegucigalpa. La falta de acción por parte de las autoridades está agravando la situación, dejando a los transportistas y a los usuarios en una situación de vulnerabilidad extrema. Es necesario un compromiso firme y decidido para enfrentar esta crisis y garantizar un entorno seguro para todos los involucrados.





