En un ataque frontal, Trump tacha a Harris y Walz de comunistas, criticando su postura radical en temas clave y avivando la tensión electoral con la posibilidad de un debate inminente.
En un giro que promete escalar la tensión política de cara a las elecciones de noviembre, el expresidente Donald Trump lanzó duras críticas contra la actual vicepresidenta, Kamala Harris, y su compañero de fórmula demócrata, el gobernador de Minnesota, Tim Walz. En una entrevista con Fox News, Trump no se contuvo al tildar a ambos políticos de «comunistas» y alertar que su visión para el país es extremadamente radical, sugiriendo que podrían llevar a Estados Unidos por un camino peligroso si llegan al poder.
Trump, quien busca regresar a la Casa Blanca en las próximas elecciones, afirmó que Harris y Walz comparten la ideología del senador Bernie Sanders, conocido por ser uno de los miembros más progresistas del Congreso. «Estoy emocionado de que Harris haya hecho esta elección tan impactante», dijo Trump, refiriéndose a la selección de Walz como candidato a vicepresidente.
El expresidente fue más allá al comparar a Walz con Sanders, indicando que el gobernador de Minnesota podría ser incluso más radical. «Esta candidatura quiere que este país se vuelva comunista de inmediato, si no antes. No queremos seguridad. No queremos nada. Él está muy a favor de los transexuales», agregó, marcando claramente su desaprobación por las posturas progresistas del dúo.
Walz: Más Radical que Harris en Inmigración y Crimen
Trump hizo énfasis en la percepción de que Walz es aún más extremo que Harris en temas cruciales como la inmigración y el crimen. Esta afirmación resuena particularmente entre los votantes conservadores, quienes ya ven con preocupación las políticas de la actual administración demócrata.
Pero la sorpresa de la entrevista vino cuando Trump sugirió que podría haber un debate con Harris en el futuro cercano. A pesar de haber declarado previamente en redes sociales que no participaría en el debate programado en ABC News, Trump ahora insinuó que un debate podría ser inevitable. «Me encantaría verlo en Fox, pero, ya sabes, se necesitan dos para bailar el tango», comentó con tono desafiante.
Añadió, además, que Harris «no es una buena debatiente», y sugirió que un enfrentamiento en el escenario podría ocurrir pronto. «No sé cómo debate (Harris). Escuché que es una persona un poco desagradable, pero no es una buena debatiente, pero ya veremos, porque debatiremos con ella, supongo, en un futuro muy cercano. Se anunciará bastante pronto», declaró Trump, dejando en el aire la posibilidad de un choque directo con la vicepresidenta.
Acusaciones de Discriminación: Shapiro Rechazado por Ser Judío
En otro punto polémico, Trump afirmó que Harris había rechazado la candidatura del gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, a la vicepresidencia, debido a que es judío. Este comentario aviva aún más las tensiones, considerando que Shapiro es un judío practicante y que su postura sobre Gaza ha sido motivo de controversia dentro del partido demócrata. Según Trump, la elección de Walz como compañero de fórmula buscaba apaciguar a los progresistas del partido, muchos de los cuales no habrían aceptado a Shapiro debido a sus creencias religiosas y sus comentarios sobre el conflicto palestino-israelí.
La estrategia detrás de la selección de Walz parece clara: atraer a los votantes blancos del cinturón industrial de Estados Unidos, especialmente en estados clave como Wisconsin, Míchigan y Pensilvania. Walz, quien es descrito por los republicanos como un «izquierdista radical», representa una opción arriesgada pero potencialmente beneficiosa para la campaña de Harris en estas regiones.
Walz Pidió Ayuda a Trump Durante la Pandemia
En un giro más personal, Trump recordó un incidente durante la pandemia en el que Walz, entonces gobernador, le pidió ayuda cuando manifestantes rodearon su casa. Según Trump, Walz le pidió que «corriera la voz» de que él era «una buena persona» para calmar a los manifestantes, lo cual, según el expresidente, funcionó. «Sólo tenían un guardia, supongo que estaba en la mansión o en su casa de alguna forma», relató Trump, añadiendo que tras su intervención, los manifestantes se dispersaron pacíficamente.
Esta anécdota, aunque aparentemente trivial, pinta a Walz como un líder bajo presión, y podría ser utilizada por Trump para cuestionar la fortaleza del gobernador en situaciones de crisis.
Con la campaña electoral calentándose, las palabras de Trump son un claro indicio de que la contienda será feroz. La tensión entre las dos campañas está en aumento, y con la posibilidad de un debate en el horizonte, los próximos meses prometen ser decisivos en la carrera por la Casa Blanca.





