Periodistas Nicaragüenses en el Exilio y la Desaparición de Fabiola Tercero
Desde abril de 2018, Nicaragua ha sido testigo de una brutal campaña de represión encabezada por el presidente Daniel Ortega, en la cual periodistas, comunicadores y medios de comunicación han sido blanco constante de persecución y censura. La ONG Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED), con sede en Costa Rica, denunció recientemente que al menos 275 periodistas nicaragüenses se han visto obligados a huir al exilio debido a la represión estatal.
Guillermo Medrano, director ejecutivo de la FLED y él mismo un periodista exiliado, presentó estas alarmantes cifras en el marco del Cuarto Ciclo de Evaluación del Examen Periódico Universal (EPU) para Nicaragua, llevado a cabo en Ginebra. Medrano sostuvo que Nicaragua enfrenta una de sus peores crisis de derechos humanos desde que en abril de 2018 se desatara una revuelta popular contra el gobierno sandinista, a la que el Estado respondió con una escalada represiva.
En el informe de la FLED, titulado «Estado de la libertad de expresión, prensa y derechos digitales en Nicaragua», se detalla cómo el gobierno de Ortega ha desplegado un marco jurídico que socava el Estado de Derecho, instaurando mecanismos de censura, represión y judicialización que han convertido a los periodistas en uno de los grupos más vulnerables del país. Según Medrano, entre abril de 2018 y la fecha del informe, la FLED ha documentado al menos 1.775 agresiones contra periodistas y comunicadores, tanto a nivel individual como contra medios de comunicación.
Las agresiones no se limitan solo a actos de violencia física o intimidación directa, sino que también incluyen el uso de la Ley de Ciberdelitos, una herramienta que el gobierno ha utilizado para citar e interrogar a periodistas bajo amenazas de cargos por la difusión de noticias consideradas falsas por el régimen. Un ejemplo destacado por Medrano es la reciente desaparición de la periodista y activista Fabiola Tercero, cuyo paradero es desconocido desde el 12 de julio, y el encarcelamiento de Víctor Tikay, quien permanece tras las rejas desde abril de 2023.
Además, Medrano señaló que el cierre de medios de comunicación ha sido otra táctica represiva empleada por el gobierno. Desde 2018, al menos 54 medios han sido clausurados, entre ellos diarios emblemáticos como La Prensa y Confidencial, cuyas oficinas fueron allanadas y sus propiedades confiscadas por el Estado.
Ante este sombrío panorama, la FLED ha emitido varias recomendaciones para restaurar el ejercicio de un periodismo independiente en Nicaragua. Entre estas, se insta al Estado a cesar el uso arbitrario de mecanismos administrativos y judiciales que restringen la libertad de expresión. También se hace un llamado a restituir la nacionalidad a aquellos periodistas, activistas y disidentes políticos que han sido despojados de ella como represalia por sus actividades.
La crisis en Nicaragua continúa profundizándose, y la comunidad internacional sigue vigilante ante la creciente represión de un gobierno que parece decidido a silenciar cualquier voz disidente a toda costa. La situación de los periodistas exiliados y la desaparición de figuras clave como Fabiola Tercero subrayan la gravedad de la situación y la urgente necesidad de acciones concretas para proteger la libertad de prensa en el país.





