Tegucigalpa, 31 de octubre de 2024
La tensión sigue creciendo entre los empleados del Hospital Escuela, quienes, cansados de los continuos retrasos en el pago de sus salarios, iniciaron asambleas informativas y protestas en el bulevar Suyapa, en las afueras del centro médico. Durante la manifestación, trabajadores de diversas áreas expresaron su descontento, demandando respuestas claras sobre los motivos de estos incumplimientos.
Los empleados, quienes en su mayoría tienen sus pagos programados para el 20 de cada mes, enfrentan actualmente 11 días de atraso en la remuneración, lo que ha generado una profunda preocupación y malestar. La situación se torna aún más crítica para aquellos que ocupan puestos de interinato, ya que algunos llevan hasta tres meses sin percibir un ingreso.
“La situación es insostenible”
María Ramírez, una de las enfermeras del centro hospitalario, comentó que este tipo de atrasos no solo afecta su bienestar económico sino que también genera un clima de incertidumbre y ansiedad entre el personal. “La situación es insostenible; tenemos responsabilidades, pagos que cumplir, y no se nos está tomando en cuenta. Sentimos que nuestras voces no son escuchadas”, afirmó Ramírez visiblemente molesta.
En la misma línea, José Pérez, técnico de laboratorio, agregó que la falta de pago repercute en la motivación y compromiso de los empleados. “Queremos seguir brindando atención de calidad, pero necesitamos que también se respete nuestro derecho a recibir nuestro salario a tiempo. No se puede exigir sin dar”, señaló Pérez.
Interinatos, los más afectados
La situación de los interinos es particularmente grave. Estos empleados temporales, que brindan sus servicios en el Hospital Escuela, no han recibido sus pagos en más de dos meses. Carla Méndez, quien ha estado trabajando en un puesto interino en el área administrativa, explicó que su situación se vuelve cada vez más insostenible. “No tenemos ningún tipo de seguridad laboral y, para colmo, no recibimos nuestro salario. Esto nos hace pensar que tal vez debemos buscar otra oportunidad”, mencionó Méndez, quien expresó su preocupación por el futuro de su empleo.
Reacciones y promesas de las autoridades
Por su parte, representantes del Hospital Escuela no se han pronunciado oficialmente respecto a estos atrasos en los pagos. No obstante, algunos voceros, que prefirieron mantenerse en el anonimato, aseguran que los problemas de financiamiento y la burocracia en la distribución de fondos son algunas de las razones de la demora.
Aunque aún no hay soluciones concretas, se espera que en los próximos días las autoridades del Hospital Escuela puedan emitir un comunicado oficial y ofrezcan un plan para subsanar la situación. Entre tanto, los empleados aseguran que continuarán con sus asambleas informativas y movilizaciones hasta que sus reclamos sean atendidos.
Exigen transparencia sobre los fondos
Los trabajadores del Hospital Escuela también piden claridad en el uso de los fondos públicos asignados para el centro de salud. Varios de los manifestantes, entre ellos Miguel González, camillero con más de 10 años de experiencia en el hospital, expresaron dudas respecto a la administración de los recursos. “Queremos saber dónde está el dinero destinado a nuestros salarios. Necesitamos que haya transparencia en cómo se maneja el presupuesto del hospital”, exigió González.
Las consecuencias para el sistema de salud
Este tipo de conflictos laborales no solo afectan a los empleados sino que también tienen un impacto significativo en la atención de los pacientes. La incertidumbre y el estrés pueden influir negativamente en el desempeño de los profesionales de salud, lo que a su vez puede afectar la calidad del servicio.
Mientras tanto, el clima de incertidumbre en el Hospital Escuela sigue en aumento, y los empleados están firmes en su demanda de justicia y transparencia.





