La economía hondureña enfrenta un panorama complicado con la acelerada depreciación del tipo de cambio de referencia en 2024, superando los niveles de devaluación registrados en 2022 y 2023.
Este comportamiento refleja presiones significativas en el mercado cambiario, derivadas de factores como el aumento de las importaciones, la desaceleración en las remesas y ajustes en la política monetaria global.
Cifras preocupantes en la depreciación
Según datos del Banco Central de Honduras (BCH), la tasa de devaluación del lempira frente al dólar estadounidense ha superado las proyecciones iniciales para el año. Hasta noviembre de 2024, el tipo de cambio ha registrado un deslizamiento promedio del 5%, contrastando con los niveles de 3% en 2023 y 2.5% en 2022.
El economista Mario López comentó que esta aceleración es un reflejo de la creciente demanda de dólares en el país. «Honduras depende en gran medida de las importaciones y, con el alza en los precios internacionales, la presión sobre el lempira ha sido inevitable», señaló.
Factores que inciden en el mercado cambiario
Entre las causas principales de este fenómeno destacan:
- Incremento en las importaciones: Las compras al exterior, especialmente de bienes de consumo y combustibles, han aumentado significativamente.
- Desaceleración de remesas: A pesar de que las remesas siguen siendo un pilar para la economía hondureña, el crecimiento ha sido menor al esperado en 2024.
- Política monetaria global: Las tasas de interés en Estados Unidos y otros países desarrollados han atraído flujos de capital hacia esos mercados, debilitando monedas emergentes como el lempira.
Impacto en los consumidores y la economía
La depreciación del lempira ha encarecido productos importados y servicios dolarizados, afectando directamente el bolsillo de los hondureños. Además, el sector empresarial enfrenta costos operativos más altos, lo que podría traducirse en menor inversión y generación de empleo.
Por su parte, el presidente del BCH, Carlos Mendoza, aseguró que la institución está trabajando en medidas para estabilizar el tipo de cambio. «El Banco Central continúa monitoreando de cerca el mercado cambiario, utilizando sus reservas internacionales para mitigar fluctuaciones abruptas», indicó.
Proyecciones y retos para 2025
Expertos como la analista financiera Ana Ramírez advierten que, si no se implementan políticas económicas más agresivas, la tendencia podría prolongarse hasta el próximo año. «Es fundamental que el gobierno controle el déficit fiscal y fomente una mayor atracción de inversión extranjera para estabilizar el lempira», sostuvo.
El 2024 se perfila como un año crucial para la economía hondureña, en el que la gestión de la devaluación será clave para evitar mayores desequilibrios financieros y sociales.





