EFE
La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) instó este viernes al Gobierno de Nicaragua a poner fin a la «represión» contra la prensa independiente y a liberar a todas las personas detenidas de manera «arbitraria», incluyendo a tres periodistas.
En una declaración pública, la RELE realizó un «llamado urgente» para que el Estado nicaragüense cese sus ataques contra la prensa y libere de inmediato a comunicadores y otros ciudadanos detenidos cuyo paradero es desconocido. Además, exigió que se respeten y garanticen los derechos fundamentales a la libertad de expresión y de prensa.
Durante 2024, la Relatoría Especial ha documentado al menos seis casos de «detenciones arbitrarias» de periodistas en el país, incluyendo los arrestos de Leo Catalino Cárcamo (detenido el 23 de noviembre) y Elsbeth D’Anda (detenido el 27 de octubre). También persiste la incertidumbre sobre el paradero de la comunicadora Fabiola Tercero y otros detenidos, señaló la entidad.
Escalada represiva y reformas antidemocráticas
La RELE destacó que, entre el 22 de noviembre y el 6 de diciembre de 2024, al menos 46 personas fueron arrestadas en el marco de una «nueva escalada represiva» que coincide con la aprobación de una reforma constitucional que elimina los contrapesos democráticos en el país.
Entre los casos destacados, se encuentra el del periodista Leo Catalino Cárcamo, de 61 años, quien fue detenido en su hogar sin orden judicial. «El periodista, quien ya había sido arrestado en 2019 por su labor en una radio local, se encontraría en una situación de salud crítica. Su paradero y condiciones actuales son desconocidos», alertó la RELE.
Otro caso es el de Elsbeth D’Anda, arrestado tras abordar temas de interés público, como el aumento de precios y el deterioro del poder adquisitivo, en su programa transmitido por Canal 23. La detención ocurrió luego de que agentes policiales irrumpieran en su residencia, confiscaran equipos electrónicos y lo trasladaran a la Dirección de Auxilio Judicial, conocida como “El Chipote”.
La CIDH también denunció casos de otros periodistas que fueron temporalmente detenidos o expulsados del país, como Orlando Esquivel, Nohelia González y Henry Briceño, quienes enfrentaron hostigamientos y destierros forzados durante 2024.
Denuncias de tratos crueles
La Relatoría expresó su preocupación por las condiciones de los detenidos, quienes, según informes, estarían siendo sometidos a «tratos crueles, inhumanos o degradantes», incluyendo golpizas, descargas eléctricas, aislamiento prolongado y restricciones severas como la privación del sueño y la luz solar.
La libertad de expresión como pilar democrático
La RELE subrayó que una prensa independiente es esencial para la democracia y el Estado de derecho, y advirtió que los ataques contra periodistas afectan no solo sus derechos individuales, sino también el derecho de la sociedad a acceder a información.
“El Estado de Nicaragua tiene la obligación de garantizar un entorno seguro para que los periodistas puedan realizar su labor sin interferencias indebidas”, enfatizó. La CIDH reiteró que la libertad de prensa es fundamental para la vigilancia social en una democracia y urgó al gobierno a cumplir con sus compromisos internacionales de derechos humanos.
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