Por: Oscar Lanza Rosales
Hola, amigos: Antes de abordar el tema central de este artículo, quiero compartir algunas reflexiones sobre el año que terminó y el que recién comienza, inspirándome en pensamientos de expertos en desarrollo personal.
Como dice el dicho popular: «Año Nuevo, vida nueva». Sobre el 2024, los invito a preguntarse: ¿Qué me propuse realizar? ¿Qué cumplí? ¿Qué quedó pendiente y por qué? ¿Qué deseo cambiar en el 2025? Reflexionemos sobre cómo visualizamos nuestras vidas en este nuevo año, tanto en nuestras relaciones familiares, amigables y profesionales, como en nuestros compromisos con la comunidad, la nación y el planeta.
A mis amigos, parafraseando al gran motivador Paulo Coelho, les digo: «Gracias por su sincera y linda amistad que cultivamos en el año que se fue». Y citando al inolvidable Mario Benedetti: «Qué bien nos vienen su cariño y sus abrazos en el 2025, para no sentirnos solos».
A todos, especialmente a mis colegas adultos mayores, les sugiero cuidarse, alimentarse bien, mantener una actitud positiva, hacer ejercicio, meditar, inspirarse e inspirar a otros. Lo más importante: sonreír y ser felices.
Para cerrar esta introducción, agradezco a Dios por todas las bendiciones recibidas: Por la salud, mi familia, mis amigos, por permitirme soñar y alcanzar logros. Gracias, Dios.
Que este nuevo año esté lleno de alegría, paz y prosperidad para todos. Que cada paso que demos tenga significado y propósito. Recibamos el 2025 con los brazos abiertos y el corazón lleno de esperanza, listos para escribir una hermosa historia en los próximos 365 días, siempre de la mano de Dios.
El compromiso con la democracia en el 2025.
El tema central de este artículo es recordar el gran compromiso que tenemos como ciudadanos de devolvernos la esperanza a través de nuestro voto. En este año 2025, con elecciones internas y generales por delante, debemos ejercer el sufragio con responsabilidad, eligiendo a los mejores candidatos que garanticen una democracia de calidad, basada en el desarrollo, la libertad y la transparencia.
Debe ser un voto consciente y comprometido. Si el Partido Libre sigue en el poder, no cabe duda de que buscará instaurar en Honduras un modelo similar al de Cuba, Venezuela o Nicaragua, donde los valores democráticos, especialmente la libertad, han desaparecido. Libre ya ha demostrado esas mismas tendencias, como el nepotismo y otras prácticas contrarias a la democracia.
El voto responsable implica no caer en las trampas de promesas incumplidas, como las de reconciliación nacional y la lucha contra la corrupción mediante la instalación de la CICIH, compromisos que Libre no ha honrado. Tampoco debemos ignorar las acciones que transgreden la ley, como la aprobación de Ley de Amnistía y otras decisiones cuestionables.
Hago un llamado a todos los hondureños para que no se dejen influir por promesas vacías o la compra de votos o sobornos disfrazados de ayudas solidarias, que sólo traen beneficios temporales: “Pan para hoy y hambre para mañana”. Debemos valorar el poder soberano de nuestro voto y ejercerlo a conciencia, eligiendo a candidatos capaces, honestos y comprometidos con el bienestar nacional.
Es fundamental participar activamente y ser un ejemplo para los demás, porque el ejercicio de este derecho es crucial para el futuro de nuestra democracia.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el “Día Internacional de la Democracia”, ha enfatizado en varias ocasiones que apoya este sistema de gobierno como una forma justa y adecuada para vivir en armonía. Destaca que la participación ciudadana es clave para materializar cambios y fomentar el diálogo entre gobernantes y ciudadanos para alcanzar objetivos comunes.
La ONU también resalta el papel de los jóvenes como agentes esenciales en el progreso de la democracia, promoviendo su inclusión en decisiones que afectan profundamente su futuro. Asimismo, subraya la importancia de la participación activa de las mujeres en los procesos democráticos para cambiar estructuras de gobierno que las excluyen.
Finalmente, aboga por una sociedad civil fuerte y libre, como un pilar fundamental para la estabilidad de la democracia, contribuyendo a exigir de los gobernantes la rendición de cuentas y a colaborar en la consecución de objetivos comunes.
Esperamos que los partidos políticos democráticos compitan con propuestas realistas y candidatos honestos, coexistan a pesar de sus diferencias y trabajen juntos para fortalecer la democracia en Honduras, para que sus cuatro pilares fundamentales -el Estado de Derecho, los derechos humanos, la seguridad y el desarrollo- resplandezcan en los próximos periodos de gobierno.
El 2025 nos brinda una nueva oportunidad para consolidar nuestra democracia y construir juntos un futuro mejor. ¡Asumamos este compromiso con responsabilidad y esperanza!





