Un retroceso en la lucha contra el narcotráfico
La inminente expiración del tratado de extradición entre Honduras y Estados Unidos marca un punto de inflexión en la lucha contra el crimen organizado en el país centroamericano. A pocos días de su extinción, analistas advierten sobre el impacto devastador que esta decisión tendrá en la cooperación internacional, la seguridad y la estabilidad de la nación.
Desde la implementación del tratado en 2014, Honduras ha extraditado a más de 60 narcotraficantes a Estados Unidos, debilitando parcialmente las redes del crimen organizado. Sin embargo, con la decisión del gobierno de Xiomara Castro de dar por terminado el acuerdo, expertos como la criminóloga Seyda González advierten que el país está a las puertas de un retroceso significativo.
«Honduras está en una etapa crítica. La extradición era una herramienta clave para enfrentar el narcotráfico y ahora se está renunciando a ella. Esto fortalece a las estructuras criminales y deja al país en una situación de vulnerabilidad», explica González.
Además, señala que la corrupción interna agrava el problema y cuestiona si esta medida busca proteger a figuras de alto perfil involucradas en actividades ilícitas. «Es como apagar una luz en medio del camino. La lucha contra el crimen organizado se vuelve más desigual y peligrosa», advierte.
La sombra de los carteles y su nueva designación como grupos terroristas
El panorama se torna aún más complejo con la reciente orden ejecutiva del expresidente estadounidense Donald Trump, que clasifica a los carteles de la droga y a pandillas como la MS-13 como grupos terroristas. Según el abogado y analista Rodolfo Dumas, esta decisión amplía el alcance de las autoridades estadounidenses para actuar globalmente contra estas organizaciones.
«La designación permite perseguir a estas estructuras en el ámbito internacional, limitar transacciones financieras y afectar temas migratorios. Además, si Honduras no colabora, podría enfrentar sanciones por parte de Washington», explica Dumas.
Honduras un santuario para el crimen organizado
Kenneth Madrid, experto en seguridad, alerta sobre los efectos inmediatos que tendrá la desaparición del tratado. Sin un marco legal claro, la extradición dependerá de acuerdos bilaterales menos efectivos, lo que fortalecerá la percepción de Honduras como un santuario del crimen.
«La desaparición del tratado significa que los líderes criminales percibirán a Honduras como un refugio. Esto traerá consigo un aumento en la violencia, desplazamientos forzados y conflictos entre bandas», sostiene Madrid.
Asimismo, recalca que la designación de carteles como terroristas podría intensificar la vigilancia sobre ciudadanos hondureños, tanto dentro como fuera del país, derivando en restricciones migratorias y estigmatización de la población.





