La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) cerró el 2024 con un déficit mayor al proyectado por la Secretaría de Finanzas (Sefin), lo que agudiza la crisis financiera de la estatal y plantea nuevos desafíos para el Gobierno en su intento de estabilizar las finanzas públicas.
De acuerdo con las estimaciones de la Sefin, la ENEE debía cerrar el año con un déficit de 6,887.3 millones de lempiras. Sin embargo, al concluir el ejercicio fiscal, la diferencia entre ingresos y egresos totales alcanzó los 8,413.3 millones de lempiras, lo que representa una desviación significativa de 1,526 millones de lempiras más de lo esperado.
Factores que agravaron el déficit
Entre las principales causas del mayor déficit registrado en 2024 se encuentran los altos costos de generación de energía, el incumplimiento en el pago de obligaciones por parte de los consumidores y la elevada mora en el sistema eléctrico. Además, las pérdidas técnicas y no técnicas siguen afectando las finanzas de la ENEE, lo que dificulta su capacidad de recuperación.
Impacto en las finanzas públicas y medidas gubernamentales
El incremento en el déficit de la ENEE genera preocupación en el Gobierno, ya que compromete el equilibrio fiscal y obliga a destinar más recursos para cubrir sus obligaciones. La administración actual ha intentado implementar medidas para reducir la brecha financiera de la estatal, pero los resultados han sido insuficientes.
Perspectivas para 2025
El desafío para el próximo año será encontrar un equilibrio entre la necesidad de mantener la operatividad de la ENEE y la sostenibilidad de las finanzas públicas. La incertidumbre sobre el comportamiento de la economía y la dificultad para controlar las pérdidas eléctricas hacen que el panorama siga siendo complejo.





