Tegucigalpa, Honduras – 13 de marzo de 2025. La crisis hospitalaria en la capital hondureña se agrava con la reciente suspensión de cirugías en el Hospital Escuela debido a la falta de hilos de sutura. Siete especialidades han cesado sus operaciones, afectando a miles de pacientes y evidenciando la deficiente gestión de insumos médicos.
El doctor Darío Zúñiga, presidente de la Asociación de Médicos del Hospital Escuela, confirmó que las especialidades de urología, cirugía plástica, cirugía general, gastrocirugía, coloproctología y ortopedia han tenido que cancelar sus procedimientos quirúrgicos.
A esta situación crítica se suma la falta de otros insumos esenciales. «A veces ni siquiera tenemos botas para los cirujanos. Las cirugías se han detenido y alrededor de 3,000 pacientes han sido afectados en la consulta externa», agregó Zúñiga. Además, reportó escasez de reactivos en el laboratorio, impidiendo la realización de pruebas de tiroides, fundamentales para el diagnóstico y tratamiento de más de 20 pacientes diarios en endocrinología.
El director del Hospital Escuela, el doctor Herbert López Mendoza, reconoció las dificultades que atraviesa el centro asistencial.
No es la primera vez que una situación similar golpea al principal hospital del país. En noviembre de 2024, se reportó la falta de algodón, lo que impidió la realización de cirugías a 40 niños, aumentando la mora quirúrgica.
Las declaraciones de la ministra de Salud, Carla Paredes, han generado polémica. Al ser cuestionada sobre la falta de insumos, la funcionaria respondió con indignación: «Tienen tan poco de qué hablar que convierten algo tan minúsculo en noticia». Además, criticó a quienes exigen medicamentos en lugar de construcción de hospitales. «Hay que ser imbécil integral para hacer esa comparación», declaró, citando a Facundo Cabral.
Según datos del portal de la Secretaría de Finanzas (Sefin), la Secretaría de Salud cuenta con 25,636 millones de lempiras disponibles de los 29,270 millones asignados para 2025, pero hasta la fecha solo ha ejecutado el 10% del presupuesto, equivalente a 2,933 millones de lempiras. La ineficiencia en la gestión de estos fondos sigue afectando a los pacientes más vulnerables del sistema público de salud en Honduras.





