Tegucigalpa, Honduras. La contienda política en Honduras entra en una nueva fase con la conclusión de las elecciones primarias, donde tres nombres emergen con fuerza como aspirantes a la presidencia en las elecciones generales: Salvador Nasralla, Tito Asfura y Rixi Moncada. Estos tres liderazgos representan visiones contrastantes del futuro del país, y ahora centran la atención de un electorado marcado por la apatía y la desconfianza en el sistema político.
Según datos oficiales del Consejo Nacional Electoral (CNE), solo el 42.9% de los 5.8 millones de hondureños habilitados para votar acudió a las urnas en las elecciones primarias, celebradas el pasado domingo. Esta cifra revela un preocupante nivel de abstencionismo que ha encendido las alarmas en distintos sectores de la sociedad civil, académica y empresarial, que han solicitado al ente electoral garantizar un proceso general más participativo, ordenado y transparente.
Preocupación por la baja participación
A pesar del peso político de los contendientes, los resultados de las primarias dejaron claro que una gran parte del electorado no se siente representado. De los casi seis millones de ciudadanos convocados, poco más de 2.4 millones ejercieron su derecho al voto. Organizaciones civiles y observadores nacionales e internacionales expresaron su inquietud por el desinterés ciudadano, atribuyéndolo a la falta de confianza en el sistema político, la falta de propuestas concretas y el historial de fraude en elecciones anteriores.
“Lo que vimos en las primarias fue más un ejercicio interno de partidos que un verdadero movimiento ciudadano. Es fundamental que el CNE garantice que las generales sean transparentes y que existan incentivos para que la gente participe”, opinó la socióloga Martha Gálvez, consultada por este medio.
El desafío para el CNE
Frente a este panorama, el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha sido objeto de cuestionamientos y demandas. Diversos sectores le exigen no solo garantizar transparencia, sino también mejorar la logística electoral, depurar el censo electoral y evitar fallas técnicas que puedan poner en duda los resultados en las elecciones generales previstas para finales de este año.
“Las elecciones generales no pueden ser un experimento. Necesitamos reglas claras, observación internacional y un compromiso férreo del CNE con la democracia”, advirtió el presidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Mateo Yibrín.





