Bogotá, 22 de abril de 2025
En un hecho que genera nuevas tensiones en la ya compleja relación bilateral entre Colombia y Estados Unidos, el presidente colombiano, Gustavo Petro, aseguró este lunes que el Gobierno estadounidense le habría retirado el visado, lo que le impide ingresar al país norteamericano.
«Yo ya no puedo ir porque creo que me quitaron la visa. No tenía necesidad de tener visa, pero bueno. Ya vi al Pato Donald varias veces, entonces me voy a ver otras cosas», expresó el jefe de Estado con su característico tono irónico, sin dar mayores explicaciones sobre la presunta decisión de Washington.
La declaración de Petro también se enmarca en un contexto de fricciones con miembros de la actual administración republicana. Uno de los episodios más recientes se produjo tras una entrevista concedida por la secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU., Kristi Noem, a la cadena Newsmax, en la que reveló detalles de una conversación sostenida con el mandatario colombiano el pasado 27 de marzo en Bogotá.
Según Noem, Petro habría dicho durante ese encuentro que «se malinterpreta a los miembros del Tren de Aragua, que en realidad solo eran personas que necesitaban más amor y comprensión». Además, la funcionaria sostuvo que el presidente colombiano habría expresado que «algunos miembros del cartel eran sus amigos».
De confirmarse oficialmente la revocación de la visa estadounidense a Petro, sería la segunda vez que un presidente colombiano en ejercicio enfrenta esta medida. La primera ocurrió en 1996, cuando el Gobierno de EE.UU. le retiró la visa al entonces presidente Ernesto Samper (1994-1998) tras el escándalo del ingreso de dinero del narcotráfico a su campaña presidencial.
Este nuevo episodio plantea interrogantes sobre el rumbo que tomará la relación entre Bogotá y Washington, especialmente en un momento en que los temas migratorios y de cooperación internacional ocupan un lugar central en la agenda regional.EFE





