En Honduras, el 93% de los adultos mayores viven en condiciones de pobreza, según un informe del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). Este porcentaje representa aproximadamente 1.2 millones de personas mayores de 65 años que enfrentan dificultades económicas significativas.
El ingreso promedio mensual de este grupo ronda los 4,000 lempiras, mientras que el costo de la canasta básica se estima en alrededor de 14,000 lempiras. Esta disparidad refleja un déficit del 90% para cubrir las necesidades básicas.
Además, solo el 15% de los adultos mayores tienen acceso a la seguridad social y a una jubilación. Más del 85% trabajaron en el sector informal durante su vida laboral, lo que les impide acceder a pensiones y otros beneficios sociales.
La situación se agrava con problemas de salud y falta de atención médica adecuada. Muchos adultos mayores padecen enfermedades crónicas como hipertensión y diabetes, y enfrentan dificultades para acceder a servicios de salud.
La Asociación Hondureña al Servicio del Adulto Mayor (AHSAM) ha instado al gobierno a priorizar políticas públicas que aborden estas problemáticas y mejoren la calidad de vida de los adultos mayores en el país.
La falta de un sistema de previsión social robusto y la alta informalidad laboral son factores que contribuyen a esta situación. Es urgente implementar medidas que garanticen ingresos dignos y acceso a servicios básicos para este sector vulnerable de la población.





