San Pedro Sula, Honduras. – La tarde de este martes 13 de mayo, la Policía Nacional de Honduras publicó a través de su cuenta oficial un cartel de búsqueda con un retrato hablado que, lejos de provocar colaboración ciudadana, desató una avalancha de burlas en redes sociales.
La publicación fue compartida en la página de Facebook de la institución con un mensaje claro: “Se busca. Si lo ha visto o sabe algo de esta persona favor contactarse al 2236-1200 DPI SPS. Su denuncia será anónima”. La imagen adjunta mostraba un retrato hablado del rostro de un hombre no identificado, supuestamente vinculado a algún hecho delictivo en San Pedro Sula, Cortés, al norte del país. Sin embargo, ni el nombre del sospechoso ni los delitos por los que es requerido fueron revelados por las autoridades.
Viralización inesperada
En cuestión de minutos, la publicación comenzó a viralizarse, no por el impacto del mensaje ni por la gravedad de la situación, sino por los peculiares rasgos del retrato hablado. Los usuarios no tardaron en reaccionar con humor sarcástico y cuestionamientos hacia la calidad del dibujo, que muchos consideraron poco realista o incluso caricaturesco.
«Se equivocaron de planeta, este pertenece a Marte», comentó un usuario. Otro, en tono irónico, escribió: «No es humano, ya alertamos a la policía intergaláctica, tal vez lo encuentran en Júpiter o Saturno». Las comparaciones con extraterrestres, personajes de ciencia ficción y hasta figuras mitológicas inundaron los comentarios.

Críticas al retratista
Más allá de las bromas, el retrato también generó una ola de críticas hacia el profesional encargado de elaborarlo. «Ese es un retrato mal hablado», sentenció un internauta, mientras otro apuntaba: «Se nota que al dibujante lo contrataron por cuello». Algunos comentarios sugirieron que el retratista carece de formación profesional, y otros insinuaron que el trabajo fue realizado con poco cuidado, restándole seriedad a una investigación policial.
El desafío de los retratos hablados en la era digital
Expertos en comunicación digital advierten que este tipo de publicaciones, si no son cuidadosamente revisadas, pueden minar la credibilidad institucional y trivializar procesos serios de investigación. “No se trata solo de un dibujo mal hecho, sino de una señal preocupante sobre cómo se maneja la comunicación policial en un entorno donde la percepción pública lo es todo”, explicó un analista en redes sociales consultado para este artículo.
Mientras tanto, la imagen sigue circulando en redes sociales, convertida ya en parte del folclore digital hondureño. Lo que debió ser una herramienta para generar colaboración ciudadana, terminó generando desconfianza, memes y una lección sobre la importancia del diseño y la comunicación visual en las instituciones públicas.





