Tegucigalpa, 16 de mayo de 2025
El exministro de Transparencia, Edmundo Orellana, alzó la voz este jueves en sus redes sociales para cuestionar duramente el accionar del Ministerio Público (MP) en torno al escandaloso caso de Koriun Inversiones.
Orellana, reconocido por su trayectoria jurídica y por su firme postura contra la corrupción, expresó su inconformidad con la aparente pasividad del MP al no haber actuado de manera más contundente en el momento en que se encontraron 400 millones de lempiras en efectivo en cajas pertenecientes a la empresa. El exfuncionario considera que esta omisión genera más dudas que respuestas y pone en tela de juicio el compromiso de las autoridades con la protección del patrimonio de los ciudadanos afectados.
“Si el MP sabía esto, habrá que preguntar: ¿Por qué no incautó los 400 millones en efectivo, encontrados en cajas? ¿Quién garantiza que ese dinero lo entregó Koriun a las víctimas? ¿Quién asegura que esa red criminal no se apropió de ese dinero? ¡Muchas preguntas sin respuesta!”, expresó el exministro en su cuenta oficial de X (antes Twitter).
Un silencio institucional que preocupa
El descubrimiento de los 400 millones de lempiras en efectivo levantó sospechas sobre la magnitud de las operaciones ilegales de la entidad y sobre la existencia de una posible red de lavado de activos.
Medidas del Gobierno: ¿Solución o parche?
En medio del creciente malestar ciudadano, el presidente de la CNBS, Marcio Sierra, anunció este jueves que, por instrucción directa de la presidenta Xiomara Castro, se trabaja en la elaboración de un proyecto de ley que será enviado al Congreso Nacional con carácter de urgencia.
Sin embargo, sectores de la sociedad civil y analistas políticos consideran que esta medida podría ser vista más como un intento de apagar el fuego que como una solución estructural. También se teme que los fondos públicos sean utilizados para cubrir una estafa privada sin que se castigue a los verdaderos responsables.
Un caso que pone a prueba la institucionalidad
Edmundo Orellana, quien durante su paso por el Gobierno se destacó por su postura frontal contra la corrupción, sostiene que este escándalo no debe quedar impune y que el silencio del MP podría ser interpretado como complicidad o, al menos, negligencia grave.





