Jutiapa, Atlántida – 28 de mayo de 2025
Una serie de ataques armados ha sembrado el terror en el municipio de Jutiapa, Atlántida, dejando un saldo trágico de tres personas muertas y dos heridas en menos de 24 horas. Las autoridades investigan los hechos mientras los pobladores viven con miedo ante la creciente inseguridad.
El primer atentado se registró en horas del día en la carretera CA-13, a la altura de la comunidad El Naranjo, donde un padre y su hija fueron brutalmente atacados cuando se encontraban en una llantera. Las víctimas fueron identificadas como Jorge Galeano, residente de Tomalá, y su hija Bianca, de apenas siete años.
Según la información proporcionada por agentes de la Policía Nacional, sujetos fuertemente armados interceptaron el vehículo tipo pickup en el que se transportaban las víctimas, disparándoles sin piedad. Jorge murió en el lugar, mientras que la menor falleció poco después a causa de la gravedad de sus heridas.
En el mismo incidente, una tercera persona resultó herida, aunque las autoridades no han revelado su identidad ni detalles sobre su estado de salud. El ataque fue calificado como un hecho de “extrema violencia” por los investigadores, quienes aún no han determinado el móvil del crimen ni identificado a los responsables.
Horas después, un segundo hecho violento estremeció a los habitantes de la comunidad de Corralitos, ubicada cerca del desvío hacia Urraco Pueblo en el municipio de El Progreso, Yoro, pero que se encuentra bajo la misma área de influencia de Jutiapa. En este ataque, dos hombres fueron emboscados por sujetos desconocidos en una calle de tierra. Uno de ellos perdió la vida en el lugar, mientras que el otro fue trasladado de emergencia a un centro asistencial.
Hasta el momento, la identidad del fallecido en Corralitos no ha sido confirmada, y las autoridades mantienen hermetismo en torno a las causas que habrían motivado el ataque. Lo único que se ha informado oficialmente es que “dos hombres fueron atacados a balazos por sujetos armados en una calle de tierra”.
Estos episodios violentos han generado gran consternación entre los vecinos de Jutiapa y sus alrededores, quienes exigen mayor presencia policial y medidas urgentes por parte del Gobierno para contener la ola de criminalidad que golpea a esta región del Caribe hondureño.
“La comunidad está consternada, nunca habíamos visto una violencia tan despiadada en tan poco tiempo. No se puede salir a la calle con tranquilidad”, expresó un habitante de El Naranjo, quien prefirió no revelar su identidad por temor a represalias.
Las autoridades policiales aseguran estar trabajando en las investigaciones y han intensificado los patrullajes en zonas consideradas como de alta incidencia delictiva. Sin embargo, hasta el momento no se han producido capturas relacionadas con estos crímenes.
Mientras tanto, las familias de las víctimas lloran la pérdida de sus seres queridos en medio de una atmósfera de dolor e incertidumbre. El nombre de Bianca, la pequeña de siete años asesinada, ha resonado con fuerza entre la población, convirtiéndose en símbolo de la inocencia perdida en medio de la violencia que azota a Honduras.
Los crímenes ocurridos en Jutiapa en menos de un día ponen en evidencia la urgente necesidad de una respuesta efectiva por parte de las autoridades de seguridad, así como de políticas más profundas para atacar las raíces del conflicto que sigue cobrando vidas a diario en el país.





