Sabá, Colón – 14 de junio de 2025. La violencia continúa ensañándose con Honduras. Este sábado, una nueva masacre sacudió al país y dejó al descubierto, una vez más, la alarmante inseguridad que enfrentan muchas comunidades hondureñas. El hecho ocurrió en la comunidad de Paguales, municipio de Sabá, en el departamento de Colón, donde cuatro personas fueron brutalmente asesinadas a balazos a la orilla de la carretera CA-13, una de las principales vías del norte del país.
Según el informe preliminar proporcionado por agentes de la Policía Nacional y confirmado por elementos del Ministerio Público, los cuerpos fueron encontrados en las primeras horas de la mañana, a escasos metros del desvío hacia la aldea Paguales. Las víctimas presentaban múltiples impactos de arma de fuego en distintas partes del cuerpo, señal de que fueron atacadas con saña y posiblemente sin posibilidad de defenderse.
Las autoridades identificaron a tres de los fallecidos como Henry Geonany Miranda Enamorado, de 29 años; Carlos Isaías López Lanza y Grevy Geobanny Romero Ramírez. La cuarta víctima, hasta el momento de la redacción de esta nota, no ha sido identificada. Se presume que todos los hombres eran originarios de la zona o de comunidades cercanas, aunque esto está aún bajo investigación.
Clima de impunidad y miedo
Este sangriento episodio se suma a una larga lista de hechos violentos que han estremecido a la nación en lo que va del año. Con este nuevo crimen múltiple, Honduras contabiliza ya 17 masacres registradas oficialmente en 2025, una cifra que refleja la persistente crisis de seguridad que afecta al país.
A pesar de las promesas de reforzamiento de la presencia militar y policial en los departamentos más golpeados por la violencia, como Colón, Yoro y Olancho, la realidad parece no cambiar para los ciudadanos que viven en constante temor , aunque en muchos casos la impunidad reina y los autores materiales e intelectuales no son llevados ante la justicia.
Clamor ciudadano
La población de Sabá y comunidades vecinas ha reaccionado con consternación ante este nuevo hecho de sangre. “Aquí ya no se puede vivir tranquilo, salimos con miedo de que nos pase algo o de quedar en medio de una balacera”, dijo un residente de la zona que pidió mantenerse en el anonimato por razones de seguridad.
Cifras que alarman
De acuerdo con datos proporcionados por el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), el país mantiene una de las tasas de homicidios más altas de América Latina.
Además, el fenómeno de las masacres (asesinatos múltiples) ha cobrado notoriedad en los últimos años como una forma extrema de violencia que genera terror colectivo y desestabiliza aún más el tejido social.
Exigencia de respuestas
La ciudadanía hondureña, golpeada por la pobreza, la falta de oportunidades y la violencia, espera respuestas firmes y efectivas por parte de las autoridades.
Mientras tanto, Colón, se enfrentan hoy al dolor, la impotencia y la incertidumbre, a la espera de justicia en un país donde simplemente no llega.





