Cohep alerta que más de 386,000 hondureños están desempleados y la informalidad domina la economía nacional
Tegucigalpa, 25 de junio de 2025
La falta de inversión extranjera y nacional en Honduras, derivada de una creciente inseguridad jurídica y una frágil estabilidad política, ha desencadenado una crisis de desempleo sin precedentes. Así lo advierte el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), que mediante su más reciente boletín económico reveló que más de 386,000 personas están actualmente desempleadas en el país.
La entidad empresarial calificó la situación como alarmante, señalando que miles de personas se han rendido en la búsqueda activa de empleo ante un mercado estancado por la ausencia de políticas públicas que promuevan la inversión y la generación de empleo.
Según el informe presentado en junio, el desempleo y la falta de oportunidades no solo afectan a la fuerza laboral actual, sino que comprometen el futuro de las nuevas generaciones, perpetuando el ciclo de pobreza, informalidad y desigualdad.
Un panorama desalentador
El boletín también detalla que más de 1.5 millones de hondureños sobreviven en el sector informal, con ingresos irregulares, sin acceso a seguridad social y en condiciones de alta vulnerabilidad económica. Este segmento informal representa más del 70 % de la población económicamente activa, reflejando la precariedad del sistema laboral en Honduras.
En términos de pobreza, el documento es aún más revelador: 6.4 millones de hondureños viven por debajo del umbral de pobreza, y de ellos, al menos 4.2 millones enfrentan pobreza extrema, es decir, no tienen recursos suficientes ni siquiera para cubrir sus necesidades básicas.
Juventud atrapada entre la inactividad y el olvido
Uno de los sectores más afectados es el de los jóvenes. El Cohep destacó que más de 937,000 jóvenes entre 18 y 30 años no trabajan ni estudian, un grupo denominado como “Ninis” que representa el 30 % de la población juvenil hondureña. Esta cifra, además de evidenciar el colapso del sistema educativo y laboral, representa una bomba de tiempo social y económica.
“El país está dejando ir a su talento más valioso. Estamos exportando jóvenes por falta de oportunidades”, advirtió el Cohep, haciendo alusión al creciente fenómeno migratorio juvenil hacia Estados Unidos y otros países.

El mensaje equivocado al inversionista
El Consejo Empresarial también fue enfático al criticar algunas decisiones recientes del gobierno, como el congelamiento de precios en sectores clave, que —según la institución— envían señales negativas a los inversionistas.
“La inseguridad jurídica, la incertidumbre regulatoria y las decisiones populistas como el control de precios solo generan desconfianza. Los inversionistas quieren reglas claras, respeto a los contratos y estabilidad para poder generar empleo”, señaló el boletín.
El llamado: empleo como prioridad nacional
Ante este sombrío panorama, el Cohep urgió al Estado hondureño a colocar la generación de empleo como la máxima prioridad nacional. “Honduras ya no puede seguir esperando. Necesitamos un plan de nación que impulse la inversión, modernice el aparato productivo y recupere la confianza en el país”, remarcó.
Asimismo, propuso que el diálogo entre gobierno, empresa privada y sociedad civil debe ser reactivado con un enfoque en resultados concretos, especialmente para los sectores más golpeados por la crisis: los jóvenes, las mujeres y los trabajadores informales.
Conclusión
La falta de inversión producto del deterioro institucional y político en Honduras tiene consecuencias directas sobre el empleo, la pobreza y el bienestar de millones de ciudadanos. Mientras no se recupere la confianza y se promuevan reformas estructurales, el país continuará sumido en un círculo vicioso de desempleo, migración y estancamiento económico.
El Cohep, como una de las voces más representativas del sector empresarial, hace un llamado urgente a las autoridades para detener el deterioro y comenzar a construir un entorno propicio para el desarrollo sostenible. La tarea es inmensa, pero inaplazable.





