2 de julio de 2025
La tormenta política que sacude al país tras la filtración de un polémico video continúa intensificándose. El Ministerio Público ha confirmado que actuará con firmeza en la investigación que involucra a la diputada de Libertad y Refundación (Libre), Isis Cuéllar, y al ministro de Desarrollo Social, José Carlos Cardona, por el presunto uso indebido de fondos estatales con fines partidarios.
El escándalo, ya conocido en redes y medios como el caso de “los cheques de Sedesol”, se desató el pasado 23 de junio cuando un video divulgado públicamente reveló una conversación entre Cuéllar y Cardona. En la grabación, ambos discuten el presunto uso de recursos de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) para actividades proselitistas del partido Libre, específicamente en el departamento de Copán.
En el video se menciona la entrega de cheques para la compra de materiales como camisetas, banderas, sistemas de sonido y otros insumos habitualmente utilizados en campañas políticas, una práctica que, de confirmarse, constituiría una grave violación al uso de fondos públicos.
Reacción inmediata del fiscal general
Ante el revuelo generado por la denuncia pública, el fiscal general de la República, Johel Antonio Zelaya, no tardó en pronunciarse. A través de su cuenta oficial en la red social “X”, Zelaya dejó claro que el Ministerio Público “no tolerará la malversación de recursos del Estado”.
“No podemos permitir que nuestros impuestos sean utilizados para fines distintos a su propósito legítimo y transparente”, declaró tajantemente.
Siguiendo esta línea, el jefe del Ministerio Público ordenó que la Fiscalía Especial contra la Corrupción abriera una investigación de oficio para esclarecer los hechos, determinar si hubo delito y presentar requerimientos fiscales si así lo amerita.
Intervención del Tribunal Superior de Cuentas
El caso ha provocado también la intervención del Tribunal Superior de Cuentas (TSC), que ya ha enviado un equipo de auditores a las oficinas de Sedesol para solicitar documentación y verificar si efectivamente se realizaron los desembolsos mencionados en la polémica grabación.
Crece presión política y ciudadana
El impacto del escándalo ha sido inmediato en el ambiente político nacional. Diversos sectores, incluidos líderes de oposición, organizaciones civiles y ciudadanos en redes sociales, exigen una investigación profunda y sanciones ejemplares si se confirma el uso electoral de fondos públicos.
“Estamos hablando de una traición a la confianza ciudadana y un atropello a la institucionalidad democrática”, expresó una diputada opositora en el Congreso Nacional.
A pesar de la presión, ni la diputada Isis Cuéllar ni el ministro Cardona han ofrecido declaraciones formales ante los medios hasta el momento. Desde su entorno político, algunos voceros han calificado el video como “fuera de contexto” y han sugerido motivaciones políticas detrás de su divulgación.
El contexto: Sedesol bajo escrutinio
La Secretaría de Desarrollo Social no es ajena a controversias en los últimos meses. Anteriormente, se cuestionaron varios proyectos en Copán y Lempira por irregularidades en cotizaciones y presuntos sobreprecios, lo que mantiene a esta dependencia en el radar de la fiscalización pública.
Este nuevo caso viene a profundizar la crisis de credibilidad institucional, al poner en duda no solo la administración de los recursos, sino también la ética de su utilización en el marco de un año preelectoral.
¿Qué sigue?
La ciudadanía y la clase política observan con atención el desarrollo del caso, que podría convertirse en uno de los escándalos de corrupción más sensibles del actual gobierno. Si se comprueba que hubo desvío de fondos para campañas, las consecuencias legales podrían incluir inhabilitación política, sanciones penales y administrativas, tanto para funcionarios como para cualquier tercero involucrado.
El fiscal general, Johel Zelaya, ha reiterado que actuará “sin importar nombres ni colores políticos”, subrayando que la justicia debe ser independiente y no selectiva.
El país ahora espera acciones concretas, mientras crece la demanda de transparencia, rendición de cuentas y cero impunidad. El caso de los “cheques de Sedesol” podría marcar un antes y un después en la lucha contra el clientelismo político financiado con dinero público.





