sábado, marzo 7, 2026

Más de1.3 millones hondureños sobreviven en el olvido, “la pobreza extrema avanza”

Leer más...

Honduras enfrenta una de las crisis sociales más profundas. Más de 1.3 millones de personas sobreviven con menos de un dólar diario, según un informe del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). 

El director del IIS, Héctor Figueroa, advirtió que las estadísticas revelan una realidad alarmante: “Hay 1.3 millones de personas que viven con menos de un dólar al día. Y las estadísticas que manejamos dentro del instituto nos indican que hay cuatro millones de personas viviendo en condiciones de pobreza extrema”. Esta situación implica que millones de hondureños no pueden cubrir ni siquiera el costo de la canasta básica de alimentos, mucho menos acceder a servicios esenciales como salud, educación o vivienda digna.

Pero la pobreza no se limita únicamente a estos casos extremos. Figueroa también indicó que más de 2.1 millones de ciudadanos viven en condiciones de pobreza relativa. “Si sumamos tanto la pobreza relativa como la pobreza extrema, estamos hablando casi de 6.7 millones de personas en nuestro país que están viviendo bajo esta condición”, explicó.

Esto significa que casi siete de cada diez hondureños sufren carencias importantes en su calidad de vida, en un país con una población estimada de poco más de 10 millones.

Causas estructurales y abandono estatal

Para Figueroa, el crecimiento de la pobreza extrema no es un fenómeno aislado ni reciente. Uno de los principales factores que han perpetuado esta situación es la corrupción. “Hay mucho dinero en ayuda social, sin embargo, esta ayuda no está llegando a las personas que se han focalizado como pobres”, señaló. La falta de transparencia en el manejo de los fondos públicos y el uso político de los programas de asistencia social han deteriorado aún más la confianza de los ciudadanos en las instituciones.

A esto se suma la creciente informalidad laboral, que condena a millones de hondureños a subsistir sin seguridad social, sin acceso a créditos ni a mecanismos de protección laboral. “No estamos generando empleo digno”, lamentó Figueroa. La economía informal se ha convertido en un refugio obligado para quienes no encuentran oportunidades en el mercado laboral formal, lo que a su vez limita sus posibilidades de superar la pobreza.

Otro elemento que agrava el panorama es la débil institucionalidad. “No generamos condiciones favorables para poder atraer la inversión”, agregó el investigador. La falta de políticas públicas efectivas, la inestabilidad política y la inseguridad jurídica han desalentado tanto a inversionistas nacionales como extranjeros, frenando la creación de empleos sostenibles y el desarrollo económico del país.

Sin oportunidades ni esperanza

La situación descrita por el IIS refleja un panorama sombrío para millones de hondureños que viven en el abandono. La falta de acceso a servicios básicos, la inseguridad alimentaria, la exclusión educativa y la marginación territorial son parte de un ciclo que se perpetúa generación tras generación.

Pese a los constantes anuncios de programas sociales, bonos solidarios y transferencias condicionadas, los beneficiarios reales siguen siendo los menos favorecidos. Muchas veces, estas ayudas se politizan o se desvían, dejando a los más necesitados sin ningún respaldo.

Héctor Figueroa concluyó su análisis con un llamado urgente: “Si no se atacan las causas estructurales de la pobreza y no se revierte la tendencia actual, Honduras corre el riesgo de convertirse en un país inviable socialmente, con niveles de desigualdad que podrían detonar conflictos sociales serios”.

Una deuda histórica pendiente

La pobreza extrema no solo es una estadística. Son rostros, familias y comunidades enteras que han sido excluidas del desarrollo y olvidadas por las políticas públicas. El reto es inmenso y requiere más que discursos: voluntad política, planificación técnica, ejecución transparente y una verdadera orientación hacia la justicia social.

Mientras tanto, más de un millón de hondureños seguirán luchando cada día por sobrevivir, en un país donde el crecimiento económico aún no llega a sus mesas, y donde la esperanza parece ser, también, un privilegio.

- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img
Honduras

Impulsan iniciativa para establecer normas éticas que regulen el comportamiento de diputados hondureños

Tegucigalpa, Honduras.– En medio de cuestionamientos sobre el comportamiento de algunos legisladores durante las sesiones del Congreso Nacional, el...
- Advertisement -spot_img

Más Noticias

- Advertisement -spot_img