Por Redacción de Seguridad
16 de julio de 2025 | 10:38 p.m.
LEMPIRA, HONDURAS. La ola de violencia continúa azotando la región occidental del país. Dos hechos violentos registrados este martes en los departamentos de Lempira y Copán han encendido las alarmas de las autoridades y de las comunidades locales, que piden mayor presencia policial y acciones concretas frente al incremento de homicidios.
El primero de los hechos ocurrió en la aldea Pajapas, en el departamento de Lempira, donde una mujer de 59 años fue hallada sin vida en el interior de su vivienda. La víctima fue identificada como Juana Elvir, una reconocida pobladora del lugar, cuya muerte ha generado consternación entre vecinos y familiares.
Según el informe preliminar de la Policía Nacional, el cuerpo de Elvir presentaba signos de violencia y fue encontrado la tarde del martes por parientes que acudieron a visitarla. Aunque no se han revelado mayores detalles sobre las circunstancias del crimen, las autoridades ya manejan varias hipótesis, entre ellas un posible acto de violencia doméstica o un intento de robo.
A pocas horas de este suceso, otro crimen estremeció a los habitantes de la zona. Esta vez, en el municipio de Gracias, también en Lempira, se reportó el rapto y posterior asesinato de un hombre, cuyo cuerpo fue localizado a orillas del río Higuito, en el límite con el departamento de Copán. Aunque aún no se ha brindado la identidad de la víctima, la Policía confirmó que el cadáver fue hallado con signos de tortura.
Ambos crímenes ocurrieron en un radio de pocos kilómetros, lo que ha generado preocupación entre las autoridades locales. «Estamos investigando si hay conexión entre los hechos o si responden a estructuras criminales que operan entre Lempira y Copán», declaró un portavoz de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) de la zona occidental.
Los hechos se suman a una preocupante tendencia de incremento de homicidios y actos de violencia en Lempira en lo que va de julio. Vecinos de distintas comunidades han denunciado el aumento de amenazas, extorsiones y presencia de personas extrañas, sin que se haya reforzado la vigilancia policial.
Demanda de acción inmediata
Líderes comunitarios y representantes de organizaciones civiles han solicitado a la Secretaría de Seguridad y al Ministerio Público que no dejen estos casos en la impunidad y que se establezcan operativos de investigación y patrullaje en aldeas y municipios donde se ha reportado mayor incidencia criminal.
“Nos sentimos abandonados. Cada semana hay una muerte nueva y no vemos capturas ni presencia del Estado. No queremos que nuestra región sea olvidada”, expresó un líder de la comunidad de Pajapas, quien pidió mantener el anonimato por temor a represalias.
Por su parte, defensores de derechos humanos han reiterado su preocupación por la situación de violencia que enfrentan las mujeres en zonas rurales, donde los femicidios siguen sin ser priorizados por las instituciones judiciales. En lo que va del año, más de 180 mujeres han sido asesinadas en el país, muchas de ellas en comunidades apartadas y sin acceso a servicios de protección.
Investigación en curso
Las autoridades policiales indicaron que se encuentran recolectando pruebas y testimonios para esclarecer los crímenes. Asimismo, se espera que en las próximas horas el Ministerio Público amplíe la información sobre los móviles detrás de los asesinatos y si hay vínculos con redes delictivas.
Mientras tanto, los habitantes de Lempira y Copán siguen demandando justicia y medidas urgentes para frenar la escalada de violencia que, aseguran, se ha vuelto una amenaza cotidiana en sus vidas.





