Una tendencia que continúa impactando directamente en los costos del transporte, la producción y, en última instancia, en el precio de la canasta básica.
Tegucigalpa/San Pedro Sula – Un nuevo ajuste en los precios de los combustibles, especialmente del diésel, comenzará a regir a partir de las 6:00 de la mañana de este lunes, con incrementos que alcanzan los 1.31 lempiras por galón en el Distrito Central y 1.29 lempiras en San Pedro Sula. Con esta alza, el galón de diésel pasará a costar 90.52 lempiras .
Este nuevo incremento no es un hecho aislado. Forma parte de una serie de alzas que desde hace meses vienen afectando el precio de los carburantes en el país. El diésel, siendo el combustible más utilizado en el transporte de carga, el transporte público y en maquinaria agrícola e industrial, tiene un efecto dominó sobre los precios de los productos de consumo diario.
Efecto dominó sobre la economía familiar
De acuerdo con economistas consultados, el aumento en el precio del diésel eleva automáticamente los costos de distribución de alimentos, especialmente en regiones alejadas de los centros urbanos. Productos como los granos básicos, el huevo, el pollo, el azúcar y las hortalizas ya muestran variaciones al alza en mercados municipales y ferias del agricultor.
“Cada vez que sube el diésel, se encarecen los fletes. Y si sube el flete, eso se traslada al precio final del producto. Al final, quien paga más es el consumidor”, explicó el economista Carlos Urbizo, quien también advirtió que esto agrava la situación de inseguridad alimentaria en sectores vulnerables del país.
Según datos del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) y la Asociación para la Defensa de la Canasta Básica (Adecabah), la canasta básica para una familia de cinco personas supera ya los 10,000 lempiras mensuales, y más del 60% de esa cifra se destina a alimentos. Con los nuevos precios de los combustibles, se espera un aumento progresivo en los alimentos procesados y no procesados, así como en bienes de primera necesidad como jabón, papel higiénico y productos de limpieza.
Impacto en el transporte y la producción
Otro sector severamente afectado es el del transporte público y privado. Organizaciones de transportistas han advertido que, de continuar esta tendencia, podrían solicitar un ajuste en las tarifas. Lo mismo ocurre con el sector agroindustrial, donde pequeños y medianos productores señalan que los altos costos de combustible reducen sus márgenes de ganancia y comprometen la continuidad de sus operaciones.
“Si nosotros tenemos que pagar más por mover la mercancía desde las fincas hasta los centros de distribución, entonces o subimos el precio o absorbemos la pérdida, y eso no es sostenible”, afirmó Carlos Fernández, productor agrícola de la zona de Olancho.
Mientras tanto, los consumidores sienten el peso en sus bolsillos. “Uno ya no sabe si venir al mercado o quedarse con lo poquito que hay en casa. Todo ha subido, lamentó Martha Ávila, madre soltera residente en Comayagüela.
En resumen, el incremento de 1.31 lempiras por galón de diésel en Tegucigalpa y 1.29 en San Pedro Sula no solo representa un gasto adicional en los surtidores, sino que se traduce en mayor inflación, alimentos más caros y un panorama cada vez más difícil para la mayoría de las familias hondureñas.





