Tegucigalpa, 10 de agosto de 2025 – En su homilía dominical desde la Basílica Menor de Suyapa, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez emitió un mensaje cargado de urgencia y esperanza: “No podemos tener miedo en Honduras, aunque se nos amenace”, afirmó rotundamente durante su sermón. Con estas palabras, instó a la población hondureña a no ceder ante el temor, especialmente cuando este provenga de quienes detentan el poder. El purpurado enfatizó la importancia de permanecer vigilantes y dispuestos a actuar, advirtiendo que el miedo va en contra de la fe.
“No pongamos nuestros bienes donde la polilla y la corrupción acaban con todo”
Con gran firmeza, el cardenal también apeló a la conciencia colectiva, aconsejando: “No podemos poner nuestros bienes donde la polilla y la corrupción acaban con todo”. Al recordar las palabras de Jesús —“Donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón”—, subrayó que lo esencial es cultivar valores que trascienden lo material para proteger el corazón mismo de la sociedad.
Vigilancia activa como expresión de fe
Lejos de promover una fe pasiva, Rodríguez defendió una espiritualidad práctica: la vigilancia debe traducirse en acción. Citó el Evangelio según San Lucas: “Estén preparados… porque a la hora que menos lo piensan vendrá el Hijo del Hombre”. Este llamado, aclaró, no pretende generar angustia, sino consciencia del momento presente. La fe, dijo, debe guiarnos a reconocer la presencia de Jesús en la vida cotidiana, especialmente en los más necesitados.





