Tegucigalpa, 18 de agosto de 2025
La asistencia humanitaria en Honduras atraviesa una de sus peores crisis en años: durante el primer semestre de 2025, solo se logró financiar el 9 % del monto necesario, poniendo en peligro la vida de miles de personas vulnerables.
Financiamiento dramáticamente insuficiente
Según datos del Plan de Respuesta Humanitaria elaborado por la ONU y actores sociales, de los 138.5 millones de dólares requeridos para atender las necesidades de la población, solo 12.5 millones han sido recibidos—menos del 10 % de lo estimado. Esta cifra alarmante compromete seriamente la efectividad y alcance de los programas esenciales.
Brecha en cobertura
Sectores esenciales como agua, saneamiento e higiene (WASH), nutrición y atención a la violencia de género no han recibido ni un solo centavo, lo que agrava aún más la crisis.
¿Quién ha contribuido y cuánto?
Los fondos disponibles provienen de varios donantes, aunque insuficientes para cubrir las necesidades críticas:
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Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia (CERF): $5 millones
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SIDA (Suecia): $2.9 millones
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ECHO (UE): $2 millones
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Corea del Sur: $1 millón
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Canadá: $1 millón
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Estados Unidos: $0.5 millones
Estos montos, si bien apreciables, quedan muy lejos del total requerido para una atención integral.
Riesgo para la población vulnerable
El informe de la OCHA alerta que, si la tendencia persiste, miles de personas quedarán sin acceso a servicios vitales . Alejandro Álvarez, coordinador residente de la ONU en Honduras, ha enfatizado la necesidad de un trabajo articulado, integral y basado en principios de dignidad y derechos humanos .
Más allá del Plan de Respuesta
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Un informe del Consejo Noruego para los Refugiados (NRC) señala que Honduras forma parte de las crisis humanitarias en América Latina que reciben muy poca atención internacional, pese al aumento en la población desplazada y retornada.
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En el ámbito regional, la UE reafirmó su apoyo y prometió incrementar cooperación, mientras que la cancelación de algunos programas de ayuda por parte de EE.UU. ha generado preocupación .
Conclusión
La situación humanitaria en Honduras es crítica y demanda una respuesta urgente y ampliada. La brecha entre lo solicitado y lo recibido evidencia una desatención grave que pone en riesgo la vida y la dignidad de millones. La comunidad internacional, donantes bilaterales, organismos humanitarios y el gobierno hondureño deben intensificar esfuerzos y recursos para contener el deterioro de la crisis, antes de que sus consecuencias se vuelvan irreversibles.





