El costo pasó de L9,502.95 en 2022 a L12,923.10 en 2025, un incremento de L3,420.15 en 42 meses
Entre enero de 2022 y junio de 2025, la canasta básica de alimentos en Honduras registró un aumento significativo que golpea de manera directa a los hogares de menores ingresos. El precio de los 30 productos que integran este indicador pasó de L9,502.95 a L12,923.10, lo que representa un incremento acumulado de L3,420.15 en apenas 42 meses.
De acuerdo con los informes oficiales, la situación coloca en una posición de mayor vulnerabilidad a 1,143,011 hogares hondureños, que actualmente no cuentan con los ingresos suficientes para adquirir los productos esenciales que garantizan una alimentación mínima para las familias.
Golpe directo al bolsillo de los hondureños
El aumento de la canasta básica no solo refleja el encarecimiento de los alimentos, sino también la presión de factores económicos internos y externos. Expertos señalan que la inflación, la devaluación del lempira y la dependencia de importaciones han influido en el encarecimiento de productos como granos básicos, lácteos, carnes y vegetales.
“El costo de vida en Honduras se ha disparado en los últimos años. Para una familia trabajadora es cada vez más difícil acceder a los productos esenciales”, señalan economistas consultados.
Hogares en riesgo de inseguridad alimentaria
El hecho de que más de un millón de hogares no puedan costear los productos de la canasta básica despierta preocupación en distintos sectores sociales, ya que incrementa la posibilidad de que la inseguridad alimentaria se convierta en un problema estructural.
De acuerdo con analistas sociales, el impacto recae principalmente en las familias que dependen de empleos informales o de ingresos que no alcanzan ni el salario mínimo establecido por ley.
Contexto regional y desafíos
El incremento en la canasta básica en Honduras se enmarca en una tendencia regional, donde los países de Centroamérica también reportan aumentos en los precios de los alimentos. Sin embargo, en el caso hondureño, la situación es más compleja debido a los altos índices de pobreza y desigualdad.
A esto se suma la falta de políticas públicas eficientes para controlar el precio de los productos esenciales o para fortalecer la producción nacional, lo que mantiene a las familias expuestas a la volatilidad de los mercados internacionales.
Perspectivas
De cara a lo que resta de 2025, expertos prevén que el costo de la canasta básica continúe con una tendencia al alza, salvo que se adopten medidas económicas que logren estabilizar el mercado y fortalezcan la producción nacional.
Mientras tanto, la realidad para millones de hondureños es que el acceso a la alimentación adecuada sigue siendo un reto diario, con un aumento sostenido en los precios que amenaza con profundizar aún más la crisis social en el país.





