3 de septiembre de 2025 – 12:46 AM
La Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) encendió las alarmas al presentar la Radiografía del endeudamiento en Honduras, un informe que revela cómo el manejo ineficiente de la deuda pública ha reducido el espacio para la inversión social en áreas clave como salud, educación e infraestructura.
Durante la exposición del estudio, la directora de Economía de ASJ, Lilian Rivera, señaló que el incremento del endeudamiento, lejos de traducirse en obras y mejoras para la población, ha estado marcado por gasto excesivo, problemas estructurales en la administración pública y una ejecución deficiente de los recursos provenientes de préstamos.
Crecimiento del gasto y mayor contratación de deuda
El análisis detalla que entre 2021 y 2025 el presupuesto general de la República creció un 49%, impulsado principalmente por un gasto rígido y desordenado. Esta dinámica obligó a una mayor contratación de deuda, lo que duplicó el endeudamiento externo anual promedio: de 712 millones de dólares entre 2014 y 2021 a 1,513 millones de dólares en el período 2022-2024.
“Se mantienen altos niveles de endeudamiento como resultado del gasto desmedido y de los problemas estructurales de la gestión pública”, advirtió Rivera durante su presentación.
Escasa inversión y baja ejecución de préstamos
Aunque el gobierno ha recurrido masivamente a nuevos préstamos, la ASJ subraya que apenas el 12% de los recursos se ha destinado a inversión en el período 2021-2024. Además, de los fondos aprobados, solo se ejecutó en promedio el 53%, limitando los resultados tangibles para la población.
Actualmente, 3,005 millones de dólares permanecen disponibles y sin ejecutar, lo que evidencia que el problema no radica en la falta de financiamiento, sino en el uso inadecuado de los recursos, que suelen invertirse en proyectos poco productivos, costosos y con bajo retorno social.
Deuda creciente y menos oportunidades para la gente
El informe de ASJ también recuerda que, pese a que en enero de 2022 el gobierno reconoció su preocupación por la deuda —que en ese momento ascendía a 15,679 millones de dólares— apenas dos meses después aprobó la reformulación del presupuesto de ese año, elevó el déficit fiscal y contrató más deuda.
Desde entonces, los presupuestos nacionales han continuado con un ritmo acelerado de crecimiento, donde el 88% se destina a salarios, servicio de deuda y transferencias, dejando solo un 12% para inversión en áreas prioritarias para el bienestar ciudadano.
Esto ha provocado un efecto visible: más deuda para los hondureños, pero menos obras, menos empleos y servicios públicos de baja calidad.
La pesada carga del servicio de deuda
La ASJ reveló que actualmente 37 centavos de cada lempira recaudado se utilizan para el pago de deuda, reduciendo los recursos disponibles para programas sociales y proyectos de desarrollo.
“Este modelo de endeudamiento, caracterizado por la contratación de más préstamos sin ejecución eficiente, está generando mayores costos financieros y postergando los beneficios para la población”, puntualizó Rivera.
Recomendaciones y llamado a la acción
Frente a este panorama, la organización instó al gobierno a repensar su estrategia de endeudamiento. Entre las principales recomendaciones se encuentran:
-
Limitar el uso de préstamos para financiar gasto corriente.
-
Priorizar inversiones en proyectos que generen valor público y desarrollo sostenible.
-
Aumentar la transparencia y eficiencia en la ejecución de los fondos.
El informe concluye que el endeudamiento sin control y la ineficiencia en el uso de los préstamos amenazan la estabilidad fiscal del país y debilitan las oportunidades de crecimiento social y económico.





