Tegucigalpa, 5 de septiembre de 2025 – Aunque Honduras no vive en estado de guerra, el país sigue sumido en una espiral de violencia, coinciden las voces expertas del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma (UNAH). “Estamos promediando seis víctimas diarias, de las cuales una es mujer”, alertó la directora del Observatorio, Migdonia Ayestas, durante una entrevista con EFE en Tegucigalpa.
La escena de violencia extrema persiste y se diversifica más allá del crimen organizado. Como la violencia contra las mujeres”, siguió Ayestas, destacando que el 2025 ya registra al menos 162 muertes violentas de mujeres, muchas en entornos que deberían ser seguros como el hogar o la comunidad.
El drama de las masacres: cifras alarmantes recientes
La violencia colectiva no da tregua: las masacres, entendidas como homicidios múltiples, han marcado profundamente los últimos años.
| Periodo | Masacres registradas | Víctimas estimadas |
|---|---|---|
| Diciembre 2022 a junio 2025 | +90 eventos | ~380 personas fallecidas |
| Año completo 2023 | 43 masacres | ≥200 muertes |
| Primer semestre 2024 | 14 masacres | 49 víctimas |
| Año completo 2024 | 20 masacres | 65 muertes |
| Enero–junio 2025 | 18 masacres | 64 muertos |
| Primer semestre 2025 (según ASJ) | 16 masacres | 56 víctimas |
Estas cifras revelan que, si bien en algunos años los homicidios generales disminuyeron ligeramente, los asesinatos múltiples han tenido episodios crecientes, con leve repunte en 2025 comparado con años previos.
Masacres: violencia que no se detiene
El Comisionado Nacional de Derechos Humanos (CONADEH) alerta que desde diciembre de 2022, más de 90 masacres se han perpetrado bajo el estado de excepción y han dejado cerca de 380 muertos . La ASJ, por su parte, reporta que en los primeros meses de 2025 ya se registran 16 masacres con 56 víctimas, reflejando una escalada alarmante. Asimismo, el Observatorio UNAH documenta 18 homicidios múltiples entre enero y junio de este año, con 64 fallecidos, superando los 49 registrados en igual período de 2024.
Reflexión final
Honduras está lejos de ser un país en paz. Las cifras recientes sobre masacres son un recordatorio crudo de que, aunque algunos indicadores como la tasa global de homicidios muestran mejoras cuantitativas, el tipo de violencia ha cambiado y se ha sofisticado. Los homicidios múltiples, con su brutalidad y frecuencia, siguen dejando secuelas de terror, especialmente en el imaginario colectivo.
Migdonia Ayestas subraya la urgencia de abordar no solo la violencia letal, sino también la violencia estructural y de género que sigue acechando a hombres, mujeres y niños en espacios que deberían ser seguros. La reducción de homicidios no basta si no va acompañada de políticas integrales y con enfoque de derechos humanos.





