Caracas – El Gobierno de Venezuela continuó este sábado con las jornadas de adiestramiento popular en distintas comunidades del país, impulsadas por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), como parte de la estrategia del presidente Nicolás Maduro para mantener en alerta a la población frente a lo que denomina amenazas de Estados Unidos.


De acuerdo con lo informado por las autoridades, estas actividades de capacitación forman parte del plan de defensa integral, que busca involucrar tanto a militares como a civiles en la preparación para responder a un eventual escenario de agresión externa. En los últimos meses, Washington ha intensificado sus presiones diplomáticas y militares sobre el Gobierno venezolano, situación que Caracas denuncia como intentos de desestabilización.

Maduro, a quien sectores internacionales califican de presidente ilegítimo, aseguró que las jornadas demuestran la capacidad de organización de su administración y el respaldo de la población a la “revolución bolivariana”. “Nuestro pueblo está preparado para defender su soberanía y enfrentar cualquier intento de derrocamiento que provenga del imperialismo norteamericano”, afirmó en declaraciones transmitidas por medios estatales.


Durante los ejercicios, se realizaron simulacros de defensa territorial, manejo de armas y entrenamientos de logística comunitaria. Voceros de la FANB señalaron que estos espacios de preparación buscan fortalecer la unión cívico-militar y enviar un mensaje de resistencia frente a las acciones de la Casa Blanca.
Estados Unidos, por su parte, ha reiterado en diversas ocasiones que su postura es la de exigir un retorno a la democracia en Venezuela, denunciando violaciones a los derechos humanos y corrupción dentro del aparato estatal. En respuesta, Maduro sostiene que tales declaraciones son parte de una “campaña de agresión” y una excusa para justificar intervenciones en la región.
Las jornadas de este fin de semana se realizaron en varios estados del país y contaron con la participación de miles de ciudadanos, según cifras oficiales. Aunque no se especificaron los lugares exactos, el Ejecutivo aseguró que el plan continuará en los próximos días con mayor alcance territorial.
La tensión entre Caracas y Washington se mantiene en un punto álgido, y mientras el gobierno de Maduro busca consolidar su control interno a través de estos entrenamientos, Estados Unidos mantiene sanciones económicas y presiona para un cambio político. En medio de este panorama, la preparación del pueblo venezolano se convierte en una herramienta clave para el discurso oficialista, que insiste en presentar al país como una nación sitiada pero en resistencia.





