Tegucigalpa, Honduras – 29 de septiembre de 2025.
El analista político y económico Nery Gaitán advirtió que Honduras enfrenta una crisis estructural en materia de inversión extranjera, derivada de lo que calificó como “una mala administración gubernamental” y políticas que, lejos de generar confianza, han ahuyentado el capital internacional.
De acuerdo con cifras recientes, el país experimentó una caída del 8 por ciento en la inversión extranjera directa durante el último año, lo que representa alrededor de 2,100 millones de lempiras menos en la economía nacional. Para Gaitán, este dato es una señal clara de que “la inversión extranjera no quiere venir a Honduras” debido a un entorno marcado por la corrupción, la impunidad y la falta de entendimiento entre el gobierno, el sector privado y socios internacionales clave, como Estados Unidos.
Corrupción e impunidad como principales barreras
El analista fue enfático al señalar que la corrupción sigue siendo “el mayor obstáculo” para el desarrollo del país, y criticó duramente al Ministerio Público por mantener lo que denominó “un silencio cómplice”, aplicando una justicia “de carácter selectivo” que en su criterio solo incrementa la desconfianza.
“Definitivamente la corrupción es el mayor problema, avalada por un alto grado de impunidad. Eso destruye cualquier posibilidad de atraer capital, porque nadie quiere invertir en un país donde no existe certeza jurídica”, puntualizó.


Fricciones con Estados Unidos y el empresariado
Gaitán también subrayó que la confrontación política con Estados Unidos y la “satanización de los empresarios nacionales” son factores que han profundizado la crisis. A su juicio, el actual gobierno ha impulsado una política “antidemocrática y adversa a la hondureñidad”, lo que ha debilitado los lazos con actores económicos y diplomáticos que históricamente han sido pilares para atraer inversión.
“El sector privado es el generador de riqueza, pero se le ha tratado como enemigo. Eso es un error grave que ya está pasando factura”, recalcó.
Llamado a un cambio de rumbo
Frente a este panorama, el analista hizo un llamado urgente a replantear la política económica y la relación del Estado con los inversionistas, tanto nacionales como extranjeros. Según Gaitán, solo un cambio profundo que incluya transparencia, seguridad jurídica y cooperación internacional podrá devolver la confianza a quienes desean invertir en Honduras.
“Si no hay un giro en el modelo de gobierno y en su visión sobre la economía, será imposible recuperar la confianza internacional y abrir espacio al crecimiento”, concluyó.





