Tegucigalpa, 7 de octubre de 2025.– El caos y la frustración se apoderan nuevamente de los pasillos del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), donde cientos de pacientes denuncian la imposibilidad de conseguir citas médicas, el desabastecimiento de medicamentos y el colapso del sistema informático que impide incluso el retiro de sus tratamientos.
Desde horas de la madrugada, decenas de derechohabientes se agolpan a las afueras de las clínicas en busca de una respuesta que pocas veces llega. Entre ellos, se escuchan lamentos, reclamos y lágrimas de impotencia ante un sistema que, según aseguran, ha dejado de cumplir su función básica: garantizar atención médica a quienes han cotizado durante años.
“Tenía cita para hoy, y no me atendieron. Aquí es un gran desastre, allá está un señor con oxígeno tirado en el piso. ¿Cómo puede pasar esto? Somos seres humanos, no animales para que nos traten así”, expresó una paciente con evidente indignación al ver el sufrimiento de otros usuarios en espera.
Lucy, una hondureña de la tercera edad y cotizante del IHSS por más de tres décadas, no pudo contener el llanto al narrar su experiencia. “Siento frustración. ¿Cómo es posible que nos traten así y uno pagando todos los meses? Lloro de enojo, de impotencia. Ya no debería existir un solo hospital; necesitamos más médicos”, manifestó con voz entrecortada, señalando que los pacientes deben esperar meses para ser atendidos debido a la falta de personal.
A esa situación se suma la crisis interna por la renuncia de al menos 12 médicos especialistas, según denunció la Asociación de Médicos del IHSS, quienes aseguraron que muchos profesionales han decidido abandonar sus cargos tras no recibir sus pagos durante los últimos 15 meses.
Mientras tanto, los pacientes continúan en un limbo. Jessenia Ortega, otra derechohabiente, llegó al hospital desde las cuatro de la mañana con la esperanza de reprogramar una cita perdida el 3 de octubre o aprovechar algún “cupo cancelado”. Sin embargo, tras horas de espera, no logró ninguna de las dos cosas.
“Estoy aquí desde la madrugada, pero no hay sistema. Trabajo y tuve que pedir permiso, pero no me atienden ni puedo retirar mis medicamentos. No hay cupos y todo es una espera interminable. Esto debe cambiar. Uno paga puntual, pero la atención cada vez es peor”, lamentó Ortega.
El subdirector médico del IHSS, Henry Andino, reconoció las dificultades enfrentadas en la jornada, especialmente tras el regreso de un largo feriado, asegurando que el aumento de la demanda de atención y la falta de personal agravaron los retrasos.
“Desde temprano se hizo el llamado al proveedor para solucionar los problemas del sistema. Se nos ha informado que ya se está trabajando. Sin embargo, también vamos a investigar todas las incapacidades reportadas por médicos después del feriado”, declaró Andino.
Pese a las promesas de solución, la realidad en los hospitales del IHSS continúa siendo la misma: largas filas, sistemas caídos, desabastecimiento de medicinas y derechohabientes que claman por una atención digna.
La situación refleja una crisis institucional que se agrava día a día, mientras miles de hondureños que cotizan mensualmente al seguro social siguen esperando respuestas concretas y una mejora real en la atención. Por ahora, el llanto y la desesperación son el rostro más visible de un sistema de salud que parece haberse quedado sin pulso.





