Tegucigalpa, Honduras.— La crisis postelectoral que atraviesa el país continúa agudizándose en medio de confrontaciones, retrasos en el escrutinio especial y acusaciones cruzadas entre fuerzas políticas. Desde hace varios días, las instalaciones del Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop) se han convertido en el epicentro de disturbios que, según denuncias de la oposición, estarían siendo protagonizados por colectivos del partido oficialista Libertad y Refundación (Libre).

Ante este escenario, el presidente del Consejo Central Ejecutivo del Partido Liberal (CCEPL), Roberto Contreras, lanzó una fuerte advertencia al señalar que el oficialismo estaría aprovechándose del clima de tensión para generar un ambiente de caos que ponga en riesgo la estabilidad democrática del país.
Las confrontaciones más recientes se registraron en horas de la madrugada del pasado martes, cuando se produjeron enfrentamientos entre militantes de Libre y efectivos de la Policía Nacional y la Policía Militar, quienes resguardaban el perímetro del Infop. Tras estos hechos, la presidenta Xiomara Castro ordenó la separación inmediata de los agentes que, según sus declaraciones, habrían reprimido a los manifestantes.
No obstante, la tensión no cesó. Durante la madrugada de este miércoles se reportaron nuevos incidentes violentos, luego de que simpatizantes de Libre lanzaran piedras contra las carpas donde permanecían representantes del Partido Nacional, lo que incrementó la preocupación entre los sectores políticos y observadores del proceso electoral.
Líderes del Partido Nacional condenaron enérgicamente los ataques y exigieron garantías para el desarrollo del escrutinio especial. En ese contexto, Roberto Contreras reiteró su llamado de alerta, señalando que la situación podría derivar en una confrontación social de mayores proporciones si no se actúa con prontitud.
“El país necesita un manejo de crisis inmediato y responsable, incluso con la participación de un actor internacional neutral, porque este problema no lo vamos a resolver nosotros solos”, afirmó el dirigente liberal, al tiempo que insistió en que la comunidad internacional mantiene su atención puesta sobre Honduras.
Contreras advirtió que, de no encauzarse el proceso electoral por la vía institucional, “la confrontación social será inevitable” y acusó directamente al oficialismo de intentar perpetuarse en el poder aprovechando el clima de inestabilidad generado por los retrasos en el conteo de actas.
El escrutinio especial, que debía iniciar el pasado fin de semana, continúa paralizado debido a los constantes conflictos en los alrededores del Infop, pese a los esfuerzos del Consejo Nacional Electoral (CNE) por avanzar en esta etapa clave del proceso.
De acuerdo con estimaciones preliminares, alrededor de 2,700 actas con inconsistencias serán determinantes para definir al ganador de la contienda presidencial entre Nasry Asfura, del Partido Nacional, y Salvador Nasralla, del Partido Liberal, lo que incrementa la presión política y social en torno a la resolución del proceso.
Mientras tanto, analistas advierten sobre el riesgo de una crisis institucional profunda si no se logra una declaratoria electoral transparente y oportuna, en un contexto donde los disturbios y las denuncias continúan marcando la agenda nacional.





