San Pedro Sula, Honduras | 5 de enero de 2026
La final del fútbol hondureño sigue generando repercusiones más allá del terreno de juego. Tras el empate 2-2 entre Marathón y Olimpia en el partido de ida, el técnico verdolaga Pablo Lavallén dejó claro que, aunque su equipo mantiene intactas las posibilidades de coronarse campeón, no quedó conforme con la actuación arbitral encabezada por Nelson Salgado, especialmente en el manejo disciplinario del encuentro.
En conferencia posterior al compromiso, Lavallén no ocultó su molestia y aseguró que las decisiones arbitrales terminaron influyendo en el desarrollo del juego. El estratega argentino reveló incluso que fue amonestado por reclamar faltas que, a su criterio, debieron ser sancionadas con mayor severidad.
“Me amonestaron por protestar acciones claras que no se castigaron. Está claro que en este tipo de partidos hay que salir a pelear contra todo. En los primeros 25 minutos, a Alexy Vega lo golpearon al menos cuatro veces y nunca hubo una amonestación para el jugador agresor. Eso en una final no puede pasar”, expresó con evidente incomodidad.
Lavallén aprovechó el momento para volver a insistir en la necesidad de implementar el VAR en instancias decisivas del torneo, dejando entrever que existen resistencias internas para su utilización. “Es necesario el VAR. No entiendo por qué no lo implementan. Me da la impresión de que hay grupos a quien no le conviene que venga”, declaró, elevando aún más la polémica alrededor del arbitraje.

Said Martínez el elegido para la gran final
Más allá de las fallas, el técnico de Marathón reconoció que
el encuentro fue muy parejo y que se definió por detalles, propios de una final. Según Lavallén, su equipo tuvo pasajes de buen fútbol, pero también sufrió ante el planteamiento del Olimpia.
“Fue un partido de pequeños detalles que cuentan mucho. Hubo momentos donde estuvimos bien, con control del juego, pero Olimpia nos complicó con su juego largo. Aun así, la serie está totalmente abierta y vamos iguales al partido decisivo”, analizó.
El entrenador también defendió la identidad futbolística que ha venido mostrando su equipo a lo largo del torneo, señalando que, incluso después de ponerse en ventaja, intentaron mantener la propuesta ofensiva.
“Después del gol intentamos seguir jugando igual, pero el rival presiona, te empuja hacia atrás y eso terminó generando el empate. Es algo normal en este tipo de partidos, porque hay paridad entre los equipos. De hecho, es el primer empate entre ambos en el torneo y llegamos muy parejos a la vuelta”, explicó.
Confianza total para la final de vuelta
Pensando ya en el segundo y definitivo duelo, Lavallén fue enfático en señalar que no existe temor alguno dentro del plantel verdolaga. Para el técnico, la final se decidirá en los últimos 90 minutos, donde la personalidad y la concentración serán determinantes.
“No tengo temores. Es una final y llegamos con un 2-2. Estos partidos se juegan 90 minutos en la ida y otros 90 en la vuelta, y ahí se define todo. Supuestamente teníamos que ganar hoy en casa, pero ahora veremos si ellos salen a proponer como nosotros lo hicimos”, concluyó.
Con la serie completamente abierta, la final promete un cierre cargado de tensión, polémica y emociones, mientras Marathón y Olimpia se preparan para disputar el título en un escenario donde cada decisión, dentro y fuera de la cancha, puede marcar la diferencia.





