30 agosto 2021
En Honduras el problema no son los corruptos, sino que el sistema preventivo para evitar o para castigar la corrupción no existe y no funciona. En este país reina la impunidad”, señaló Edmundo Orellana
Asimismo, refirió que “el problema es que la institucionalidad está contaminada, y mientras no resolvamos eso Honduras va continuar siendo lo que es actualmente”.
Además, agregó que “los gobernantes no tienen ética, y son doble moral porque ellos están con los intereses en este momento para seguir en el poder. También las instituciones de seguridad y de impartir justicia en el país están de lado de los corruptos y delincuentes del país”.





