Tegucigalpa, 25 ene (EFE).- La inesperada rebelión de una veintena de parlamentarios oficialistas pone en serios aprietos la Presidencia de Xiomara Castro antes incluso de que tenga lugar, el próximo jueves, la investidura de la primera mujer que gobernará Honduras.
Este martes, que conforme a la ley se instala el nuevo Parlamento hondureño de 128 diputados, tiene como insólito el hecho de tener dos juntas directivas.
Castro, no avalado a la junta directiva que encabeza Cálix, porque tenía el compromiso suyo, y de Libre, de que el Parlamento lo presidiría Luis Redondo, diputado del Partido Salvador de Honduras (PSH).
Redondo fue propuesto como parte de la alianza de hecho, solo para el nivel electivo presidencial que, en octubre de 2021, acordaron Xiomara Castro y su partido con Salvador Nasralla para sacar del poder al Partido Nacional.
Entre los 50 diputados que obtuvo Libre en las elecciones de 2021, de los 128 que integran el Parlamento, aumentó el rechazo a Redondo, por considerar que el Poder Legislativo es independiente.
Castro solo reconoce como titular del Parlamento a Redondo, a quien fue a saludar después de que fue elegido en una sesión sin energía eléctrica en el hemiciclo, para reiterarle su apoyo.





