Los flujos de Inversión Extranjera Directa (IED) se empezaron a desplomar en Honduras a partir del 2017 y todo indica que para los próximos años no sobrepasarán los 800 millones de dólares establece un reporte elaborado por técnicos del sector privado catracho.
El análisis de coyuntura de la IED de enero publicado por el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), enlista varios factores que determinarán el arribo de capitales al país bajo la administración entrante de Xiomara Castro.
En las conclusiones del documento se destaca que la recuperación de los flujos de IED “estarán determinada, en parte, por las políticas que implemente al respecto el nuevo gobierno electo”.
También por el “el fortalecimiento institucional, la seguridad jurídica, el respeto al Estado de Derecho y otras aristas como la lucha contra la corrupción y la impunidad, como la seguridad ciudadana; todo esto aunado a un esfuerzo mayor para cambiar y mejorar la imagen de Honduras como un destino de inversión”.
No obstante, el conflicto en el Poder Legislativo con dos juntas directivas que se disputan el poder y 18 diputados del partido oficial en la disidencia empiezan a pasarle factura al clima de inversión, según pronunciamiento de la cúpula empresarial.

EL ENTORNO NO AYUDA
Bajo un ambiente de confrontación será tarea difícil para el nuevo gobierno y el sector privado convencer a los inversionistas para que traigan sus capitales a invertirlos aquí, agregan analistas.
En materia de combate a la corrupción e impunidad, voceros de Castro han mencionado que ya existe una petición a la Organización de las Naciones Unidas para que patrocine económicamente y operativamente un ente de combate a la opacidad.
Sin embargo, los expertos señalan que la atracción de IED y ataque a la corrupción está por verse, ya que prácticamente todo lo que se piensa hacer pasaría por el Congreso Nacional donde en este momento están atrincheras las fuerzas políticas presentes y pasadas.

La IED es crucial para la creación de empleo, dinamización del comercio interno y exportaciones, agregan. El informe recoge los últimos datos de inversión extranjera, al evidenciar una merma en este campo debido a distintos factores nacionales y foráneos.
Es así que captó 1,176 millones de dólares en 2017. El 2020 se redujo a 418 millones. A su vez, para 2021 se registraron flujos de IED de 287 millones para el primer trimestre del año y de 140 millones para el segundo trimestre, se espera que para finales de 2021 la IED haya cerrado en un total de 605.6 millones. “No obstante, esta no superaría los $800 millones en los próximos dos años”, alertan los empresarios en este análisis de coyuntura.
Pero ponen sus esperanzas en las remesas familiares, ya que el 2021 el país recibió más de 7,000 millones de dólares, principalmente, de hondureños residiendo en Estados Unidos. La situación genera preocupación dado que los montos de remesas cada vez son mayores y los flujos de inversión no parecen seguir este mismo ritmo de crecimiento alto y sostenido, sintetiza el reporte. (JB)







