La jornada legislativa mantenía la expectativa del reencuentro entre la facción de Redondo con la de Jorge Cálix, luego de 18 días enfrentados por el control del Congreso hasta que el segundo depuso sus aspiraciones con la firma de un acuerdo reconociendo a su antiguo rival como titular del Legislativo.
A la par, las bancadas nacionalista y liberal, que apoyaron a Cálix en su fugaz presidencia, acordaron integrarse a las sesiones poniéndole fin a la crisis durante la cual ambas directivas, según los entendidos, han estado legislando ilegalmente.
Estos mismos entendidos aseguran que mientras Redondo no sea juramentado de nuevo seguirá en la misma situación aunque ahora cuente con el respaldo de al menos 65 diputados que no los tenía antes del conflicto.
Seguidamente, el jefe de la bancada nacionalista, Tomás Zambrano, propuso una nueva votación para legalizar la directiva de Redondo, ya que, citando la Constitución, fue electa sin quórum (ocupaba 65 diputados y solo tenía 43) el día que también fue electa la de Cálix con 85 diputados propietarios dando paso a la crisis.
“Hoy es una oportunidad para que una junta directiva reciba el apoyo de los 128 diputados por primera vez en la historia”, le dijo mientras su compañero Marco Velásquez se paseaba por la Cámara Legislativa con un cartel en el que se leía “ratificar junta directiva”, “exigimos legalidad”.






