Es la segunda vez que los transportistas de esta zona deciden suspender sus operaciones, ya que en días antes habían dejado de operar por la extorsión
Los transportistas de la aldea Mateo, en Francisco Morazán, han decidido suspender sus operaciones debido al cobro de la extorsión.
De acuerdo a información proporcionada por los transportistas, personas desconocidos llegaron hasta la aldea, entregaron un teléfono celular para hacer llamadas al mismo y decirles que tienen que pagar un determinado monto de dinero.
Es la segunda vez que los transportistas de esta zona deciden suspender sus operaciones, ya que en días antes habían decido dejar de operar debido al cobro de extorsión.
Los vecinos de Mateo relataron que se han visto extrañados ante esta situación, pues anteriormente no era frecuente que se hiciera el cobro de extorsión, y ahora hasta los pequeños negocios pagan el «impuesto de guerra».
Días antes, los transportistas que cubren la ruta entre el municipio de Lepaterique y Tegucigalpa, también decidieron suspender labores luego que sujetos desconocidos mataron a un transportista por el cobro de la extorsión.
De acuerdo con lo informado por la Policía Nacional, el acto de intimidación iba dirigido al conductor del autobús, quien se negó a recibir un teléfono celular por parte de los delincuentes.
En el último mes, varias rutas del transporte han sido intervenidas por el cobro de este impuesto.
La Fuerza Nacional Anti Maras y Pandillas (FNAMP) intervino en las últimas semanas al menos 12 puntos (estaciones) de buses en Tegucigalpa que habían paralizado sus operaciones debido al cobro de extorsivos.
Unos 26 trabajadores del sector transporte han perdido la vida en forma violenta a causa de la extorsión en lo que va del año, de acuerdo a fuentes oficiales.





