CORTÉS.- Hace unas semanas trascendió en los medios la noticia de que 3 niños habían sido llevados de emergencia tras presentar síntomas de intoxicación severa. Esto ocurrió justo después de haber comido unas baleadas hechas y servidas por su propia madre, Francisca Mabel García.
Ese mismo día murió el niño Edgardo Ariel Reyes, de apenas seis años de edad. Por lo que las autoridades dieron captura a la madre Francisca García.
Sin embargo, la mujer fue dejada en libertad días después y pudo asistir al velorio de su niño. Según la mujer, una vecina tenía intenciones de matarlos porque se había metido con su marido.
Ahora según el reporte policial, se encontraron indicios en la casa donde ocurrió todo de que la harina de las baleadas contenía veneno para ratas.
Dos hermanitos de Edgardo también se encuentran graves, una niña de ocho años y un bebé de nueve meses.
Los padres también presentaron síntomas de envenenamiento pero leves. Ahora la policía revela que tienen información que apunta a nuevos sospechosos, gente cercana a la familia.
Aseguraron además que en los próximos días presentarán nuevos requerimientos.





