OLANCHO.- Eduardo Emilio Hernández Urmaneta, de 25 años de edad, tomó la fatal decisión de quitarse la vida durante la noche del miércoles. Para hacerlo se comió una pastilla de curar frijoles.
Según relatan amigos y gente cercana al joven Hernández, este anduvo deprimido en los últimos días porque había terminado una relación amorosa. Pero nadie se imaginó que su situación anímica era tan grave.
Hernández era originario de Yoro y cursaba ya el tercer y último año en la Universidad Nacional de Agricultura.
El joven fue encontrado en el suelo de un pasillo de la universidad echando espuma por la boca y retorciéndose del dolor. Las autoridades fueron alertadas y fue trasladado hacia el Hospital San Francisco de Juticalpa.
Sin embargo, los médicos no pudieron salvar su vida por más que lo intentaron.





