TEGUCIGALPA.- Con una sonrisa de oreja a oreja y de lo más tranquillo llegó el excomisionado de la Policía Nacional acusado del delito de Lavado de Activos, Jorge Barralaga.
A pesar del tumulto de fotógrafos y periodistas que lo esperaban en las afueras del juzgado y de que iba esposado, nada fue capaz de afectar la -aparente- paz de Barralaga.
“Soy inocente, un hombre trabajador y un subcomisionado intachable”, dijo.
A Barralaga se le ha vinculado de lavarle dinero al capo extraditado Wilter Blanco. En relación a estos delitos se le ha decomisado mansiones, autos, empresas y más.
Su esposa y asesora de la Secretaría de Seguridad, Reyna Ayala, también ha sido acusada del mismo delito. En adición, las autoridades de Estados Unidos también buscan a su hijo.





