Solo en el Distrito Central de cada 10 personas obesas, siete son mujeres.
El peso de las responsabilidades domésticas y la atención a la familia a menudo eclipsa la importancia de mantener un estilo de vida activo y saludable. En medio de la rutina agitada, el autocuidado queda relegado a un segundo plano, y la conciencia sobre la importancia de la actividad física se desvanece.
El refrán “panza llena, corazón contento” ha sido durante mucho tiempo una expresión arraigada entre los hondureños, reflejando la satisfacción que se siente después de una buena comida; olvidando las consecuencias que podría acarrear el hecho de no concienciar el consumo de alimentos en exceso.

El 51.3% de la población no tiene acceso a una dieta saludable debido a los altos costos de los alimentos






