Tegucigalpa, Honduras – Una significativa ruptura se ha presentado en el partido Libertad y Refundación (LIBRE) luego de que al menos 15 diputados anunciaran su decisión de no seguir la línea partidaria. Jorge Cálix, líder de este grupo disidente, comunicó la noticia durante una rueda de prensa, subrayando que su decisión responde a diferencias irreconciliables con la dirección actual del partido.
«Nosotros hemos decidido no seguir la línea partidaria debido a desacuerdos fundamentales con las decisiones que se están tomando en la cúpula del partido», declaró Cálix. El diputado, quien ha sido una figura destacada en LIBRE, enfatizó que la decisión fue tomada tras una serie de conversaciones y reflexiones sobre el rumbo que está tomando el partido.
Entre los 15 diputados que apoyan esta iniciativa se encuentran figuras prominentes como Beatriz Valle y Ramón Soto, quienes también expresaron su descontento con la dirección del partido. Valle mencionó que «la falta de diálogo interno y la imposición de decisiones sin consultar a la base ha llevado a esta situación». Por su parte, Soto indicó que su compromiso sigue siendo con los principios fundacionales de LIBRE, pero que no pueden continuar apoyando decisiones que consideran perjudiciales para el país.
Esta fractura dentro de LIBRE ocurre en un momento crítico, cuando el partido enfrenta desafíos tanto internos como externos. La dirección del partido, encabezada por Manuel Zelaya, no ha emitido un comentario oficial sobre esta rebelión interna. Sin embargo, se espera que la respuesta del liderazgo sea determinante para el futuro del partido.
La decisión de estos diputados de romper con la línea partidaria podría tener repercusiones significativas en el panorama político de Honduras. Analistas sugieren que este movimiento podría debilitar la cohesión de LIBRE en el Congreso y afectar su capacidad para impulsar su agenda legislativa.
En tanto, la ciudadanía observa con atención este desarrollo, consciente de que los movimientos dentro de LIBRE podrían influir en la estabilidad política del país. Los próximos días serán cruciales para determinar si esta fractura se profundiza o si hay espacio para una reconciliación dentro del partido.






