Tegucigalpa, Honduras – En un giro significativo en la política hondureña, Jorge Cálix, destacado miembro del Partido Libertad y Refundación (Libre), ha confirmado su salida del partido. Este movimiento, según el análisis de la exrectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellanos, refleja una lucha interna de poder encabezada por la familia Zelaya, quienes, según ella, buscan mantener su dominio absoluto sobre la organización política.
Jorge Cálix, quien anunció su decisión de buscar acercamientos con el Partido Liberal, ha sido un actor clave en la reciente turbulencia dentro de Libre. Su salida del partido ha sido motivada, según sus propias declaraciones, por la erosión de los principios de “democracia” con los que se fundó Libre, ahora sustituidos por lo que describe como una política de “odio y desprecio”.
Castellanos, en su análisis, subrayó que la crisis dentro de Libre se remonta a la elección de la junta directiva del Congreso Nacional en enero de 2022. En ese momento, el coordinador general del partido, Manuel Zelaya Rosales, intentó apaciguar las tensiones distribuyendo responsabilidades institucionales al grupo de Cálix, incluyendo posiciones en la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) y el Instituto de la Propiedad (IP). Sin embargo, las intervenciones en estas instituciones y las subsecuentes críticas y destituciones exacerbaron las divisiones internas.
“La familia Zelaya, claramente, no quiere compartir el poder dentro de Libre y esto ha debilitado la estructura del partido,” explicó Castellanos. Añadió que los esfuerzos por marginar a Cálix, incluyendo acusaciones de corrupción y la suspensión de sus derechos dentro del partido, reflejan una estrategia para consolidar el control por parte de los Zelaya.
En declaraciones a la prensa, Cálix lamentó la transformación del partido en lo que describió como una “empresa familiar sin ideas,” argumentando que la organización se ha desviado significativamente de sus principios fundacionales.
Este evento subraya la fragilidad de las alianzas dentro de Libre y sugiere una posible realineación en la política hondureña, especialmente con las intenciones de Cálix de acercarse al Partido Liberal. La salida de Cálix no solo es una pérdida significativa para Libre, sino que también plantea preguntas sobre el futuro del partido en el panorama político de Honduras.
Castellanos concluyó que, mientras los Zelaya continúen resistiéndose a compartir el poder, la reconciliación dentro de Libre será cada vez más difícil, comprometiendo la cohesión y efectividad del partido.





