65 Masacres en 18 Meses
Desde diciembre de 2022, cuando el gobierno hondureño implementó el estado de excepción bajo el Decreto Ejecutivo PCM-29-2022, el país ha sido testigo de al menos 65 masacres que han dejado un saldo de 278 personas fallecidas, según el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh). Esta alarmante cifra destaca la persistente violencia en Honduras, a pesar de las medidas extraordinarias adoptadas por las autoridades.
Blanca Izaguirre, titular del Conadeh, lamentó profundamente la pérdida de vidas humanas en estas circunstancias violentas y urgió al Estado hondureño a garantizar la seguridad y el derecho a la vida de sus ciudadanos. Izaguirre enfatizó la necesidad de investigaciones serias para evitar la impunidad que rodea estos crímenes.
Un País en Luto
La radiografía presentada por el Conadeh revela que la violencia se ha extendido a 16 de los 18 departamentos de Honduras. Francisco Morazán encabeza la lista con 13 masacres, seguido de Cortés con 11, Yoro con nueve, Comayagua y Colón con cinco cada uno. En total, 173 hombres, 85 mujeres, 14 niños y seis niñas han perdido la vida desde que comenzó el estado de excepción.
El Conadeh ha identificado que en 58 de las 64 muertes múltiples, al menos un hombre fue asesinado, mientras que en 27 de ellas, al menos una mujer perdió la vida. La presencia de niños y niñas entre las víctimas también es motivo de grave preocupación.
Violencia sin Tregua
En los primeros seis meses de 2024, se han registrado 16 masacres, resultando en más de medio centenar de muertes violentas. Entre las víctimas se cuentan 40 hombres, siete mujeres, tres niñas y tres niños. Ejemplos recientes de esta ola de violencia incluyen la desaparición y posterior hallazgo de cinco cuerpos en la colonia Mirador de Oriente el 28 de junio, y el asesinato de tres jóvenes en Santa María del Real, Olancho, el 17 de julio, quienes fueron atacados mientras compraban comida.
En menos de 24 horas, otra masacre ocurrió entre los municipios de Guaimaca y Talanga, dejando tres muertos sin causas claras aún. El Conadeh insiste en la necesidad de abordar el problema de la impunidad que rodea estos crímenes para prevenir futuras tragedias.
El Llamado del Conadeh
Blanca Izaguirre ha expresado su solidaridad con las familias de las víctimas y ha instado a las autoridades a tomar medidas efectivas para garantizar la seguridad de la población. «El Estado hondureño tiene el deber de garantizarle a la población su derecho a la seguridad y, en particular, el derecho a la vida», declaró.
La violencia homicida y las masacres son ahora parte del sombrío panorama en Honduras, un fenómeno que ha forzado a muchas familias a desplazarse por temor a perder sus vidas. Izaguirre ha pedido al gobierno hondureño que responda con urgencia y firmeza para restaurar la paz y la seguridad en el país.





