Washington, 25 de julio de 2024 – En una atmósfera cargada de aplausos y vítores, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu pronunció ayer su cuarto discurso ante el Congreso de los Estados Unidos en tres décadas, defendiendo la guerra en Gaza y acusando a los críticos y manifestantes de ser «tontos útiles» de Irán. Ante un auditorio repleto de congresistas y senadores, Netanyahu afirmó que la lucha de Israel contra Hamas es también una defensa de los intereses estadounidenses.
«No estamos ante un choque de civilizaciones, sino ante una lucha entre civilización y barbarie.
Entre los que santifican la vida y los que santifican la muerte. Y en esta lucha, Israel y EEUU tenemos que estar juntos. Si nosotros ganamos, ellos pierden. Y créanme, les aseguro que ganaremos», declaró Netanyahu, recibiendo una ovación de pie.
El primer ministro, conocido por su elocuencia y capacidad para conectar con su audiencia, recordó a los asistentes que «cuando luchamos con Irán, lo hacemos para protegerles a ustedes. Nuestra lucha es la suya, nuestra victoria será la suya». Durante su intervención, Netanyahu mencionó a una joven que fue secuestrada por Hamas y liberada por un comando israelí, y a tres soldados héroes del 7 de octubre, para subrayar las amenazas a las que se enfrenta Israel.
Netanyahu pidió un aumento en el suministro de armas a Israel, haciendo eco de las palabras de Winston Churchill: «Denmos las herramientas más rápido y acabaremos el trabajo antes. La guerra en Gaza puede terminar mañana si Hamas se rinde y entrega a los rehenes. Pero si no lo hacen, lucharemos hasta destruir todas sus capacidades y traerlos nosotros, uno a uno».
El discurso de Netanyahu también incluyó agradecimientos a Joe Biden y Donald Trump por su apoyo incondicional a Israel. «Gracias a Joe Biden, mi amigo desde hace 40 años, por su apoyo incondicional, y a Donald Trump por los acuerdos de Abraham y reconocer Jerusalén como capital», expresó Netanyahu, destacando la importancia del respaldo bipartidista estadounidense a Israel.
A pesar de la ausencia de varios críticos demócratas, incluyendo a la vicepresidenta Kamala Harris, el discurso de Netanyahu resonó fuertemente entre los presentes. En un tono conciliador y apelando a la unidad, Netanyahu subrayó la importancia de la alianza entre Israel y Estados Unidos en la lucha contra el extremismo y el terrorismo, afirmando que «cuando luchamos con Hizbulá, luchamos con ellos. Cuando luchamos con los hutíes, luchamos contra ellos. Y cuando luchamos con Irán, os protegemos a vosotros».





