Tegucigalpa, Honduras.- Este lunes, el precio de venta del dólar alcanzará los 25 lempiras en la subasta de divisas del Banco Central de Honduras (BCH), marcando un hito en la historia cambiaria del país. El tipo de cambio cerró el viernes con un aumento de 74 milésimas de centavos en comparación con la semana anterior, pasando de 24.9891 a 24.9965 lempiras por dólar. Se espera que la sesión número 7113 de este lunes sea crucial para determinar la dirección del mercado cambiario, ya que se necesitará una depreciación adicional de 35 milésimas de centavos para llegar al nuevo récord.
Factores detrás de la devaluación
La depreciación del lempira ha cobrado relevancia en los últimos meses, impulsada por las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) luego de su visita en agosto pasado. Una misión técnica del FMI se encuentra actualmente en el país para llevar a cabo la primera y segunda revisión semestral del acuerdo vigente desde el 1 de septiembre de 2023, el cual incluye metas indicativas y reformas estructurales que abarcan la política monetaria.
Desde el 1 de agosto, el BCH ha administrado la subasta de divisas con microdevaluaciones frecuentes, las cuales han aumentado en magnitud, alcanzando en la última sesión la mayor depreciación desde inicios de agosto.
Expectativas de analistas
Las proyecciones de los expertos que participan en la «Encuesta de Expectativas de Analistas Macroeconómicos» han sido revisadas al alza en los últimos meses. La previsión de devaluación para el cierre de 2024 era inicialmente de 0.55%, pero se ha ajustado a 0.87% en agosto y a 0.96% en septiembre. Varios especialistas creen que la devaluación del tipo de cambio superará el 1% para fin de año.
Las fluctuaciones en el tipo de cambio reflejan la presión de factores externos y las políticas económicas adoptadas por el BCH, en línea con las recomendaciones del FMI. Los próximos meses serán críticos para la economía hondureña, especialmente en el contexto de las reformas estructurales y la estabilidad financiera del país.
El encarecimiento del dólar en el sistema financiero añade desafíos a los sectores productivos y a los consumidores, quienes deberán lidiar con un incremento en los costos de importación y servicios vinculados a la moneda extranjera.





