La participación de los colectivos de Libre en situaciones como esta pone de manifiesto su rol como fuerza de choque y defensa dentro del esquema político del partido.
Tegucigalpa, Honduras. En un ambiente marcado por tensiones y enfrentamientos verbales, los colectivos del Partido Libertad y Refundación (Libre) se movilizaron el día de ayer hacia las instalaciones del Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola (IHMA) en defensa de su gerente, quien enfrenta una creciente oposición por parte de un grupo de manifestantes.

Desde hace ocho días, un grupo de personas ha mantenido tomadas las instalaciones principales del IHMA, ubicadas frente a la colonia Kennedy en Tegucigalpa. Estas acciones, según los manifestantes, buscan la destitución del actual gerente de la institución, argumentando insatisfacción con su gestión. Sin embargo, los colectivos de Libre han salido en su defensa, asegurando que la administración actual es clave para los intereses del pueblo hondureño.
Melvin Ceballos, coordinador de los colectivos de Libre, justificó la presencia de sus integrantes en el lugar y declaró: “Estamos aquí para defender la institución porque el IHMA beneficia al pueblo hondureño. De aquí salen los granos básicos para los Banasupros y para los demás pueblos aledaños”. Asimismo, calificó a los manifestantes como personas ajenas al partido Libre, atribuyéndoles afinidades políticas con el Partido Nacional. “No vamos a permitir que personas externas, que ni siquiera son de Libre, interrumpan las actividades del IHMA”, enfatizó.
Según Ceballos, el gerente en cuestión cuenta con el respaldo total del partido y ha demostrado ser una persona idónea para el cargo, a pesar de llevar solo mes y medio al frente de la institución. “Nosotros lo conocemos desde hace años y lo consideramos una buena persona”, agregó.
El IHMA desempeña un papel estratégico en la garantía de la seguridad alimentaria en Honduras, siendo responsable de la distribución de granos básicos a precios accesibles a través de la red estatal de Banasupros. La toma de las instalaciones ha generado preocupación entre sectores sociales, debido a la posibilidad de que se vea interrumpido el abastecimiento de alimentos esenciales.
La participación de los colectivos de Libre en situaciones como esta pone de manifiesto su rol como fuerza de choque y defensa dentro del esquema político del partido. Este modelo, común en los regímenes asociados al chavismo, otorga a los colectivos una función clave en la movilización social y la protección de intereses partidarios. En contextos similares en países como Venezuela, los colectivos han sido acusados de actuar como grupos paramilitares en defensa de los gobiernos de turno, asumiendo tareas de intimidación, control social y, en algunos casos, represión de movimientos opositores.
En Honduras, su accionar ha sido igualmente polémico, ya que, aunque se les atribuye un papel de apoyo a iniciativas que buscan el bienestar popular, también han sido criticados por sectores que los consideran un instrumento para silenciar las críticas hacia la administración de Libre. Esta situación pone en evidencia el delicado equilibrio entre la defensa de los intereses partidarios y el respeto a la libre expresión y organización de la sociedad civil.
Por ahora, el conflicto en torno al IHMA sigue sin resolverse, y la toma de las instalaciones continúa, mientras ambas partes mantienen posturas firmes. La intervención de los colectivos de Libre ha incrementado la tensión en el lugar, dejando en claro que el partido oficialista no está dispuesto a ceder ante las demandas de los manifestantes.





